Agenda QR: Ciudad de México, México.– El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el de Donald Trump han acordado una prórroga de 90 días para evitar el incremento de aranceles a productos mexicanos. Este respiro para el comercio bilateral tiene una contrapartida significativa. La Casa Blanca afirmó que México “ha acordado remover de inmediato sus barreras comerciales no arancelarias, que son muchas”. Así lo explicó el Ing. Ramsés Pech, analista económico y energético, en una entrevista exclusiva para Agenda QR con el periodista Miguel Aquino. Este compromiso es un punto central en la negociación comercial con EU.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó que México “ha acordado terminar inmediatamente sus barreras comerciales no arancelarias”. Las instituciones de Estados Unidos, que ya tienen aranceles del 25% sobre automóviles y fentanilo, y del 50% en acero, aluminio y cobre, buscan un acuerdo comercial más amplio.
¿Qué son las barreras comerciales no arancelarias?
Las barreras comerciales no arancelarias son regulaciones, condiciones técnicas, normativas sanitarias y procedimientos burocráticos que complican el comercio. Ebrard puso como ejemplo la propiedad intelectual, si se extiende el periodo de exclusividad de una patente médica, esto impide su producción genérica y afecta el acceso a medicamentos. Un ejemplo crucial, según Ramsés Pech, es el maíz transgénico. México ha tenido en disputa con Estados Unidos este tema. No quiere importarlo o que se use para alimentación humana. La eliminación de estas barreras podría flexibilizar las regulaciones fitosanitarias y de seguridad. Esto podría permitir una mayor importación de productos estadounidenses, incluyendo maíz transgénico.
Esta negociación comercial con EU también abarca la flexibilización de regulaciones, permisos y trámites para la importación de productos, con el fin de evitar tiempo, dinero y esfuerzo para los empresarios estadounidenses. Sin embargo, no se sabe qué barreras específicas se eliminarán. Los próximos 90 días serán cruciales para definir el alcance de los compromisos, lo que afectará la negociación comercial con EU.
Una tregua con compromisos y la relación bilateral
El analista Ramsés Pech explicó que, en un análisis superficial, “todo quedó igual”. Los aranceles vigentes persisten. No obstante, la parte no arancelaria, que beneficia a los empresarios estadounidenses, es un punto clave de la negociación. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y su equipo, que incluye a Juan Ramón de la Fuente y Roberto Velasco, deberán negociar con cautela. Tienen el objetivo de no perjudicar a México en la renegociación del T-MEC, que se revisará en enero de 2026.
La negociación comercial con EU también mantiene compromisos de cooperación en temas fronterizos. Estos abarcan el combate al narcotráfico y la migración irregular. Trump, por su parte, afirmó que han visto un “aumento en la cooperación” entre su administración y el gobierno de Claudia Sheinbaum. El analista Ramsés Pech mencionó que, en una disputa previa sobre maíz transgénico, Estados Unidos ganó porque México no presentó pruebas científicas.









