Mexicana de Aviación opera nuevas rutas desde el AIFA, pero mantiene deudas con sus antiguos empleados. Conoce los detalles de su reconfiguración.
AgendaQR
La aerolínea emblemática del país regresó a los cielos bajo el nombre de Mexicana de Aviación tras más de trece años de ausencia. El Gobierno federal relanzó esta marca en diciembre de 2023, otorgando la administración a la Secretaría de la Defensa Nacional. Esta nueva etapa busca conectar destinos regionales y turísticos que el sector privado dejó desatendidos por falta de rentabilidad. No obstante, el retorno de los aviones no ha significado la resolución total de los conflictos heredados de la quiebra de 2010. Los trabajadores originales mantienen una lucha constante por obtener las indemnizaciones que por ley les corresponden.
Liquidaciones incompletas y acuerdos pendientes
El proceso de pago para los antiguos empleados de Mexicana de Aviación permanece estancado en una fase preliminar. Durante agosto de 2023, las autoridades anunciaron un acuerdo por 816 millones de pesos destinados a la compra de la marca y diversos activos. Sin embargo, los representantes sindicales denuncian que solo se ha materializado una primera dispersión de recursos. Estos montos apenas cubren cerca del 4 por ciento de la liquidación total que marca la legislación laboral mexicana. Los trabajadores esperan que la venta de inmuebles y un simulador de vuelo permita realizar un segundo pago próximamente.
Reconfiguración de rutas y modelo de negocios
La nueva aerolínea estatal inició sus operaciones desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles con una amplia oferta de destinos nacionales. En un principio, la conectividad incluía ciudades como Tulum, Cancún, Monterrey y Tijuana, además de puntos regionales en Chiapas y Tamaulipas. Recientemente, la empresa notificó ajustes importantes en su modelo de negocios que implicaron la cancelación de vuelos a Acapulco y Villahermosa. Estos cambios responden a una estrategia de optimización para consolidar rutas donde la demanda es más estable. La compañía prioriza ahora destinos como Palenque e Ixtepec para fortalecer su presencia regional.
Obstáculos para el crecimiento de la flota
A pesar de la voluntad política para impulsar el proyecto, la aerolínea enfrenta dificultades globales en el sector aeronáutico. La alta demanda de aeronaves tras la pandemia ha generado retrasos significativos en las entregas por parte de fabricantes como Boeing. Actualmente, el tiempo de espera para recibir un avión nuevo puede extenderse hasta siete años debido a cuellos de botella industriales. Estas restricciones limitan la capacidad de crecimiento de la empresa en mercados de alto volumen informativo. Por consiguiente, la administración ha optado por mantener una flota reducida que se adapte a sus capacidades operativas actuales.
Distancia jurídica entre ambas empresas
Es fundamental aclarar que la nueva aerolínea del Estado funciona como una entidad jurídica totalmente independiente de la compañía original. Al adquirir únicamente la marca, el Gobierno evitó la figura legal de patrón sustituto con los antiguos empleados. Adrián Martínez, representante sindical, explica que el proceso legal de la quiebra original sigue su curso por vías separadas. Hasta el momento, no existe un acercamiento formal para la recontratación masiva del personal que operaba antes del cese de actividades. Para los pilotos y sobrecargos, el tiempo es un factor crítico mientras esperan el cierre definitivo de su capítulo laboral.
TE PUEDE INTERESAR: Impulsan inversión turística en México durante la FITUR 2026









