Autoridades federales mantienen la prohibición recreativa mientras promueven la marihuana medicinal de menor riesgo para pacientes estadounidenses
Washington, EUA. El Gobierno de Estados Unidos ha formalizado un cambio trascendental en su política de salud pública al reclasificar la marihuana medicinal como una sustancia de menor peligrosidad. Esta resolución, anunciada este jueves, busca eliminar las barreras burocráticas que impedían avanzar en la investigación con fines terapéuticos dentro del territorio estadounidense. Bajo la nueva normativa, el cannabis para uso médico abandona la restrictiva categoría I para integrarse en la categoría III, donde se encuentran fármacos con aplicaciones clínicas aceptadas. No obstante, las autoridades han sido enfáticas al señalar que, a pesar de esta flexibilización técnica, el uso recreativo seguirá siendo ilegal bajo la estricta vigilancia de las leyes federales vigentes.
La Administración de Trump saca la marihuana del grupo de las drogas más peligrosas para fomentar su uso médico pic.twitter.com/aN2GyhZ6ap
— EL PAÍS (@el_pais) April 23, 2026
Ajuste en niveles de riesgo
La decisión administrativa fue comunicada por el fiscal general interino, Todd Blanche, quien destacó que el Departamento de Justicia ha cumplido con los compromisos de la actual administración. Según el funcionario, este movimiento responde a una orden ejecutiva firmada el pasado diciembre por el presidente Donald Trump, la cual instruía a las dependencias a rebajar las restricciones del cannabis de uso medicinal en beneficio de los pacientes. Al situar la planta en un estrato de menor riesgo, se reconoce oficialmente su potencial terapéutico, diferenciándola de sustancias altamente adictivas y sin valor médico reconocido, como son la heroína y el éxtasis, que permanecen bajo el control más riguroso del Estado.
Impacto en la investigación
La modificación implica la reclasificación inmediata de la marihuana aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y de aquella que cuenta con licencia estatal. Este cambio a la categoría III sitúa a la sustancia en el mismo nivel regulatorio que compuestos como la ketamina, facilitando que laboratorios y universidades profundicen en sus beneficios de menor riesgo para la salud humana. Asimismo, Blanche adelantó que el Gobierno tiene la intención firme de convocar a una audiencia acelerada con plazos establecidos para discutir la situación de la planta en su totalidad. Se prevé que dicho encuentro ocurra en junio próximo, marcando una posible ruta hacia una desregulación más amplia.
Regulación y futuro médico
Este paso representa una victoria para los sectores científicos que han solicitado durante décadas un marco legal más flexible para estudiar los cannabinoides de forma oficial. Al considerar que la marihuana medicinal es ahora de menor riesgo, el sistema de salud estadounidense podría integrar nuevos tratamientos de manera más ágil y segura para la población. Sin embargo, el Departamento de Justicia mantendrá la supervisión sobre la producción y distribución para evitar que el mercado medicinal se desvíe hacia fines no autorizados. De esta forma, el país inicia una nueva etapa en su estrategia de control de drogas, priorizando el bienestar médico sin renunciar a la prohibición del consumo lúdico a nivel nacional.









