Activistas denuncian que las malas intenciones de la empresa se ocultan tras el reclutamiento de perfiles con historial de irregularidades administrativas
Mahahual, QR. El colectivo ambientalista Sélvame Mx lanzó una severa crítica contra la empresa de cruceros Royal Caribbean, tras la incorporación de exfuncionarios con antecedentes polémicos para promover el complejo “Perfect Day” en Mahahual. José Urbina Bravo, referente de la agrupación, señaló que la contratación de estas figuras evidencia una falta de compromiso con la legalidad y la transparencia ambiental en la región de Quintana Roo. De esta forma, las malas intenciones de la empresa quedan expuestas al rodearse de perfiles que enfrentan señalamientos por corrupción o por haber avalado proyectos con impactos ecológicos negativos en el pasado reciente de México.
Perfiles bajo sospecha
Entre las designaciones más controvertidas destaca la de Ari Adler Brotman, quien actualmente funge como gerente de la firma en territorio nacional, a pesar de tener una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción. Urbina Bravo explicó que Adler Brotman ocupó previamente la titularidad del Instituto para el Desarrollo y Financiamiento del Estado, donde supervisaba planes inmobiliarios en la misma zona de Mahahual. Por consiguiente, su transición inmediata a la iniciativa privada sin respetar los plazos legales sugiere un uso de información privilegiada para beneficiar al parque acuático proyectado. Asimismo, esta maniobra administrativa ha sido calificada como un acto que violenta la ética pública y las normativas estatales vigentes.

Asesoría ambiental cuestionada
La situación se torna más compleja con la integración de Carlos Llorens Cruset como asesor ambiental del proyecto, un biólogo cuya trayectoria incluye inhabilitaciones previas por otorgar permisos irregulares a complejos hoteleros. Llorens Cruset es recordado por su gestión en el Tren Maya, donde aseguró que la obra no causaría afectaciones ecológicas, afirmaciones que posteriormente fueron contradichas por datos oficiales. En consecuencia, la organización civil sostiene que las malas intenciones de la empresa se confirman al confiar su estrategia de sostenibilidad a alguien que señalan por traicionar principios científicos en favor de intereses políticos o corporativos.
Llamado a la vigilancia
Para los activistas, el futuro de los ecosistemas en el sur del estado corre un riesgo inminente bajo la dirección de estos personajes, quienes históricamente han facilitado la degradación ambiental en el Caribe Mexicano. El colectivo instó a la ciudadanía y a las autoridades federales a no permitir que el desarrollo turístico de Mahahual se determine por individuos con credibilidad agotada en el sector público. Mientras tanto, se mantiene la alerta sobre el posible daño irreversible a los arrecifes y manglares que la infraestructura de Royal Caribbean podría generar, especialmente cuando las malas intenciones de la empresa parecen priorizar el beneficio económico sobre el equilibrio natural de la costa quintanarroense.









