Representantes de 40 naciones analizan el financiamiento multimillonario gestionado por la Junta de Paz de Gaza para la reconstrucción
Washington, EUA. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este jueves en Washington la sesión inaugural de la Junta de Paz, organismo internacional diseñado para gestionar la recuperación de la Franja de Gaza. Durante el encuentro, que congregó a líderes de más de 40 naciones, se formalizó un fondo histórico de 17 mil millones de dólares destinados a la infraestructura del enclave. De este monto, 10 mil millones de dólares serán aportados directamente por la administración estadounidense, mientras que una coalición de nueve países aliados —donde destacan Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes— contribuirá con los 7 mil millones restantes. El mandatario calificó esta iniciativa como la más trascendental de su carrera, asegurando que la Junta de Paz de Gaza operará bajo un esquema de prestigio y poder global sin precedentes históricos.
Seguridad y desmilitarización total
El éxito de la reconstrucción depende de un nuevo modelo de seguridad que incluye la formación de una policía de transición integrada por agentes palestinos entrenados en Egipto y Jordania. Según detalló el general retirado Jasper Jeffers, el territorio queda dividido en sectores estratégicos resguardados por 20 mil efectivos de estabilización provenientes de países como Indonesia, Marruecos y Kazajistán. Nikolai Mladenov, director general del organismo, enfatizó que la desmilitarización es la única ruta viable para transformar la vida de la población gazatí. Esta estructura de vigilancia trabajará en estrecha coordinación con las instituciones israelíes para garantizar que la Junta de Paz de Gaza mantenga un entorno de paz duradera que fomente la prosperidad y la inversión extranjera.
Instituciones y visión tecnológica
El plan maestro, desglosado por el ex primer ministro británico Tony Blair, busca edificar una sociedad tecnológica fundamentada en la transparencia y un sistema educativo que promueva la tolerancia. Blair subrayó que el objetivo no es retornar al estado previo del conflicto, sino crear un entorno empresarial competitivo que eleve el nivel de vida palestino mediante instituciones públicas eficaces. A pesar del optimismo de Trump, naciones como Francia y Alemania han manifestado escepticismo, temiendo que esta nueva Junta de Paz de Gaza pretenda usurpar las funciones de Naciones Unidas. El presidente estadounidense respondió con firmeza a estas críticas, asegurando que su prioridad es salvar vidas y terminar con las guerras, independientemente del reconocimiento internacional o de las posturas de aliados tradicionales europeos.









