El Gobierno de Irán autoriza conducir motos a las mujeres tras décadas de restricciones legales en la República Islámica
Teherán, Irán. El Gobierno de la República Islámica ha marcado un precedente histórico al ratificar un decreto que permite formalmente a la población femenina tramitar licencias para vehículos de dos ruedas. Tras casi medio siglo de restricciones impuestas desde la creación del actual sistema político hace 47 años, las autoridades han decidido que Irán autoriza conducir motos a las mujeres, eliminando así una de las barreras de movilidad más simbólicas que persistían en la legislación de tránsito nacional.
Implementación y órdenes oficiales
Mohamad Reza Aref, quien se desempeña como vicepresidente primero de la nación, fue el encargado de signar el documento oficial que instruye a las fuerzas de seguridad para proceder con la entrega de estos documentos. Según reportes de la agencia informativa ISNA, el mandato ordena específicamente a la Policía de la República Islámica gestionar la expedición de los permisos. De esta forma, se busca regularizar una actividad que, aunque prohibida por ley, ya se practicaba de manera informal por muchas ciudadanas en las calles.
Asimismo, la nueva normativa establece que la corporación policial tiene la responsabilidad ineludible de capacitar a todas las candidatas interesadas en obtener su acreditación de manejo. Por consiguiente, se deberán organizar sesiones de formación técnica y aplicar los exámenes correspondientes para garantizar que el proceso sea seguro, asegurando que Irán autoriza conducir motos bajo un marco de supervisión institucional que anteriormente les era negado sistemáticamente por motivos de género.
Contexto legal y debates
La controversia sobre este derecho se prolongó durante varios meses en los círculos políticos, pues el artículo 20 de la Ley de Tráfico vigente únicamente mencionaba a sujetos masculinos en su apartado de licencias. Esta redacción ambigua permitía que las autoridades rechazaran cualquier solicitud femenina, sin embargo, el reciente decreto presidencial ha logrado superar esta interpretación restrictiva para modernizar las normas viales; mientras tanto, la sociedad civil percibe este cambio como una respuesta necesaria a la realidad cotidiana del país.
En consecuencia, el fin de esta ilegalidad práctica representa un avance significativo en la autonomía de las mujeres iraníes, quienes ahora podrán desplazarse con plena protección jurídica. De esta manera, el hecho de que Irán autoriza conducir motos de forma oficial cierra un ciclo de debates ideológicos que duró décadas, permitiendo que la legislación se adapte finalmente a las necesidades de transporte y libertad de tránsito que las mujeres reclamaban con urgencia en los centros urbanos.









