La organización magisterial confirmó que la huelga de tres días incluirá movilizaciones masivas en los estados con mayor presencia sindical
El magisterio disidente ha decidido escalar sus medidas de presión ante la falta de acuerdos con las autoridades federales; por consiguiente, la Coordinación Nacional de Trabajadores de la Educación confirmó una huelga de tres días que afectará las actividades escolares en diversas entidades de la República. Según el calendario de movilizaciones establecido por el sindicato, las protestas se llevarán a cabo los días 18, 19 y 20 de marzo, incluyendo una concentración masiva en el corazón del país. De esta forma, los docentes buscan visibilizar sus demandas laborales y exigir que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum cumpla con las minutas firmadas anteriormente; asimismo, se prevé que las manifestaciones inicien con una marcha multitudinaria que partirá desde el Ángel de la Independencia con destino a la Plaza de la Constitución tras concluir su primer pronunciamiento matutino.
Exigencias al sistema de pensiones
La principal motivación de esta jornada de lucha radica en la precariedad que los trabajadores perciben en sus esquemas de retiro actuales; de esta forma, los representantes gremiales han solicitado formalmente la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 para revertir las modificaciones que consideran perjudiciales. Entre los puntos innegociables de su pliego petitorio destaca la exigencia de mejores planes de jubilación y el retorno a un sistema de pensiones solidario que no dependa de las administradoras de fondos para el retiro. Por lo tanto, la huelga de tres días representa un rechazo directo al modelo de Afores que impera en el sector público, argumentando que este sistema no garantiza una vejez digna para los profesionales de la educación; por consiguiente, los manifestantes sostienen que no cesarán sus actividades hasta obtener una respuesta clara sobre la reestructuración de sus prestaciones sociales.
Movilización en entidades clave
El alcance de esta protesta no se limitará únicamente a la capital del país, sino que se extenderá de manera simultánea a los bastiones históricos del movimiento magisterial en el sur y occidente del territorio; mientras tanto, las dirigencias estatales de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán han convocado a sus bases para replicar las acciones de resistencia. Es fundamental señalar que la huelga de tres días paralizará las aulas en estos estados, donde los maestros realizarán bloqueos y mítines para reforzar el reclamo nacional sobre la seguridad social. De igual manera, se espera que el despliegue de los docentes genere complicaciones en las principales vías de comunicación de dichas regiones; por lo tanto, las autoridades educativas mantienen un monitoreo constante sobre el número de planteles que se sumarán al cese de actividades programado para la tercera semana del mes.
Hacia una mesa de diálogo
Finalmente, los líderes sindicales subrayaron que la ruta de su marcha en la Ciudad de México será el preámbulo para intentar establecer un canal de comunicación directo con Palacio Nacional. De esta forma, pretenden que sus propuestas de reforma a la seguridad social sean analizadas en el Congreso de la Unión. La huelga de tres días es vista por la organización como una herramienta necesaria para recuperar derechos adquiridos que, a su juicio, han sido erosionados por legislaciones previas que priorizaron la capitalización individual sobre el bienestar colectivo. Por consiguiente, el clima de tensión en el sector educativo podría prolongarse si no se instalan mesas de trabajo resolutivas en los próximos días. Por último, la CNTE reafirmó que la unidad de los contingentes en Guerrero y Chiapas será determinante para demostrar la fuerza de sus bases en esta nueva etapa de exigencia institucional.









