El proceso penal avanza tras descubrirse que el funcionario de Uruapan traicionó a Carlos Manzo con datos de su agenda privada
Morelia, Michoacán. Durante la audiencia inicial celebrada contra Samuel ‘N’ y Josué ‘N’, conocido bajo el alias de “El Viejito”, se presentaron revelaciones contundentes sobre la logística detrás del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez. Según los testimonios presentados ante la autoridad judicial, el exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento habría entregado información sensible sobre los movimientos del edil a cambio de sustancias ilícitas. Las investigaciones sugieren que este intercambio de datos estratégicos permitió a los perpetradores planificar el atentado con precisión; por consiguiente, el hecho de que un funcionario de Uruapan traicionó a Carlos Manzo por beneficios personales mínimos ha generado una profunda indignación en la sociedad michoacana y en el ámbito político nacional.
El costo de la traición
La fiscalía detalló que el sospechoso Samuel ‘N’, quien mantenía una posición de confianza dentro de la estructura municipal, supuestamente recibió únicamente dos dosis de cocaína, conocidas coloquialmente como “grapas”, como pago por su cooperación. El imputado Josué Eulogio declaró que el ex servidor público tenía conocimiento previo del crimen con varios días de antelación y, a pesar de la gravedad de la situación, no manifestó remordimiento alguno durante la planeación. De esta forma, queda evidenciado cómo un funcionario de Uruapan traicionó a Carlos Manzo integrándose en una red delictiva que operaba desde el entorno más cercano de la víctima, facilitando los horarios y rutas habituales del funcionario.
Vínculos con grupos delictivos
La conexión entre los ahora detenidos se estableció a través de un tercero con lazos familiares con “El Viejito”, quien además de laborar como taxista, presuntamente distribuía narcóticos para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Se presume que Samuel ‘N’, identificado como un consumidor recurrente, fue enlazado con un mando de dicha organización apodado “El M2” para perfeccionar el ataque contra el munícipe. Mientras tanto, el interlocutor principal recibió la orden directa de suministrar droga gratuita al empleado del Ayuntamiento a cambio de su lealtad; en consecuencia, el proceso judicial confirma que el funcionario de Uruapan traicionó a Carlos Manzo bajo la influencia y presión de células criminales con presencia en la región michoacana.
Detención y revelaciones finales
La captura de “El Viejito” ocurrió en el municipio de Uruapan de manera fortuita, derivado de una falta administrativa tras ser sorprendido por elementos municipales realizando necesidades fisiológicas en la vía pública. Fue precisamente un día después de su arresto cuando el sospechoso decidió colaborar con las autoridades y revelar la trama de corrupción que involucraba a la dirección de Relaciones Públicas. Asimismo, la información obtenida ha permitido a los investigadores trazar la ruta de complicidad que llevó al fatal desenlace del alcalde Manzo Rodríguez. En última instancia, el caso donde un funcionario de Uruapan traicionó a Carlos Manzo subraya la vulnerabilidad de las instituciones locales ante la infiltración del crimen organizado y la urgencia de depurar los cuerpos administrativos.









