La FGR analiza si la escena del crimen en Tapalpa fue alterada antes de que los peritos pudieran ingresar legalmente a los inmuebles
Ciudad de México. La Fiscalía General de la República manifestó su preocupación ante la posible alteración de evidencias dentro del inmueble de lujo donde se localizaba Nemesio Oseguera Cervantes; por consiguiente, la institución inició una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades administrativas o penales. De acuerdo con el organismo federal, existe una elevada probabilidad de que personas ajenas al proceso judicial ingresaran a la cabaña de Tapalpa tras el despliegue táctico del pasado 22 de febrero, lo cual compromete la integridad de los hallazgos. De esta forma, la escena del crimen en Tapalpa se mantiene bajo escrutinio legal, mientras los peritos intentan determinar si los objetos y documentos difundidos en medios de comunicación poseen validez jurídica dentro de la indagatoria oficial.

Riesgo y despliegue táctico
La autoridad ministerial precisó que el resguardo inmediato del sitio no pudo ser posible debido a la extrema complejidad del operativo, el cual derivó en enfrentamientos armados y bloqueos en diversas rutas estatales. Durante el intercambio de fuego en campo abierto, el líder criminal resultó herido y otras personas perdieron la vida; asimismo, la prioridad de las fuerzas federales fue el traslado urgente del detenido a un nosocomio y la protección del personal ante una inminente reacción violenta del grupo delictivo. Debido a que la zona no ofrecía condiciones mínimas de seguridad para los peritos, la escena del crimen en Tapalpa quedó momentáneamente sin vigilancia. Esta situación la aprovecharon para captar imágenes de pertenencias personales, vehículos y alimentos que circulaban de manera informal en redes sociales.
Ruptura de la cadena de custodia
En un comunicado detallado, la Fiscalía subrayó que no puede validar la autenticidad de los supuestos indicios localizados por terceros, puesto que no se respetaron los protocolos legales de preservación y embalaje correspondientes. Al no existir un aseguramiento preventivo desde el primer minuto, la cadena de custodia podría considerarse rota. Por lo tanto, cualquier elemento probatorio extraído de los seis inmuebles cateados posteriormente deberá quedar valorado con estricto rigor judicial. Mientras tanto, la institución busca identificar si algún servidor público fue omiso en su deber de proteger la escena del crimen en Tapalpa, considerando que la demora en solicitar las órdenes de cateo legales permitió que el lugar de los hechos fuera vulnerado por civiles o informadores.
Acciones legales en curso
El Ministerio Público Federal reiteró que solo los hallazgos obtenidos mediante mandatos judiciales y procesados por personal experto tendrán peso en el juicio contra la estructura criminal; así pues, las fotografías de altares religiosos y documentos personales carecen de sustento ministerial por ahora. La situación de inseguridad que prevaleció en el municipio tras la caída del capo obligó a concentrar los recursos en la contención de daños y la protección de puntos estratégicos en Jalisco; sin embargo, se espera que las diligencias científicas logren rescatar información relevante para el caso. Al final, la vulneración de la escena del crimen en Tapalpa representa un desafío técnico para los fiscales, quienes deberán demostrar ante los tribunales la validez de las pruebas recolectadas tras el restablecimiento del orden en la región serrana.









