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Maquinista del Tren Interoceánico admite operar con licencia vencida porque así lo permitió la empresa

Un empleado del Tren Interoceánico admite ante las autoridades federales que laboraba sin la licencia vigente al momento del percance

Por Agenda QR

Ciudad de México. El operador del Tren Interoceánico involucrado en el siniestro de Nizanda, Emilio Erasmo Canteros Méndez, admitió ante la Fiscalía General de la República (FGR) que prestaba sus servicios sin una certificación vigente. Durante su comparecencia inicial, el empleado reveló que su documento oficial expiró desde el pasado 2 de diciembre de 2023, sin embargo, continuó al frente de la maquinaria pesada bajo el argumento de que sus superiores nunca le notificaron una suspensión laboral. Por consiguiente, esta confesión pone en entredicho los protocolos de seguridad de la empresa estatal, ya que un empleado del Tren Interoceánico desempeñaba funciones críticas de transporte de pasajeros y carga sin contar con el respaldo legal administrativo necesario.

Detalles de la certificación

Canteros Méndez especificó que su labor requiere obligatoriamente la Licencia Federal Ferroviaria, la cual es expedida por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para acreditar las capacidades técnicas de los operarios. El documento con el folio F0600006181 pertenecía a la categoría tipo B-3, misma que lo facultaba como Garrotero de Camino o equivalente con una duración bianual que culminó a finales del año anterior. Asimismo, el imputado aclaró que la responsabilidad de renovar estos permisos recae directamente en la administración de la compañía Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec SA de CV. De esta forma, el empleado del Tren Interoceánico justificó su permanencia en el puesto alegando que la gestión de las licencias es un trámite puramente institucional.

Responsabilidades en el accidente

La estrategia de la FGR se concentra actualmente en fincar responsabilidades penales contra tres trabajadores de bajo rango por las omisiones que presuntamente causaron la tragedia en territorio oaxaqueño. De acuerdo con las investigaciones ministeriales, el conductor de la locomotora FIT-3027, Felipe de Jesús Díaz Gómez, ignoró sistemáticamente los protocolos de seguridad al superar los límites de velocidad permitidos. Mientras tanto, las autoridades sostienen que tanto el maquinista Canteros como el despachador Ricardo Mendoza Cerón incurrieron en una negligencia grave al no intervenir para frenar dicha conducta. Así, el perfil de cada empleado del Tren Interoceánico involucrado es analizado bajo la lupa judicial para determinar si la suma de estas fallas individuales derivó en el descarrilamiento.

Investigación sobre velocidad

Los peritajes técnicos indican que la unidad ferroviaria transitaba muy por encima de los rangos establecidos para esa zona específica, los cuales oscilan entre los 50 y 70 kilómetros por hora. Esta violación constante a las normas de tránsito ferroviario es el pilar de la acusación, ya que se considera que el conductor actuó de forma temeraria durante todo el trayecto accidentado. Por lo tanto, el hecho de que un empleado del Tren Interoceánico operara sin licencia vigente agrava la percepción de descontrol administrativo dentro del proyecto estratégico del Istmo. En última instancia, la justicia federal deberá resolver si las carencias en la supervisión interna fueron el factor determinante que permitió que una serie de errores humanos culminara en el fatal percance de Nizanda.

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