El 9 de marzo será reconocido como el Día Nacional Sin Nosotras tras la aprobación unánime en comisiones legislativas
Ciudad de México. En un paso significativo hacia el reconocimiento de la lucha feminista en el país, las comisiones del Senado de la República aprobaron por unanimidad el dictamen para declarar formalmente el 9 de marzo como el Día Nacional Sin Nosotras; por consiguiente, esta iniciativa busca institucionalizar un movimiento que surgió con el fin de visibilizar el impacto indispensable de las mujeres en todos los sectores de la sociedad, así como para denunciar de manera contundente la violencia sistémica y la desigualdad de oportunidades que persisten en el territorio mexicano.
Origen del movimiento
La conmemoración del Día Nacional Sin Nosotras tiene sus raíces internacionales en el año 2017, cuando colectivos de más de 50 naciones convocaron a un paro masivo bajo consignas emblemáticas como #NiUnaMenos; no obstante, fue hasta el año 2020 cuando la propuesta cobró una fuerza sin precedentes en México, invitando a las ciudadanas a ausentarse de sus labores académicas, profesionales y digitales para demostrar que, sin su participación activa, el motor económico y social del país se detiene por completo.
Avance legislativo y social
Tras haber recibido el aval de la Cámara de Diputados en 2023, la minuta llegó a la Comisión de Estudios Legislativos Primera del Senado, donde este 4 de marzo se ratificó la importancia de establecer el Día Nacional Sin Nosotras como una fecha de reflexión nacional; asimismo, las legisladoras destacaron que esta declaratoria pretende abrir una conversación profunda sobre la igualdad sustantiva y la urgencia de erradicar la violencia de género en espacios públicos y privados, otorgando un respaldo oficial a la exigencia de justicia que miles de mujeres manifiestan anualmente tras el Día Internacional de la Mujer.
Alcance de la declaratoria
Es fundamental precisar que, aunque el Día Nacional Sin Nosotras no se considera aún un día feriado oficial en el calendario laboral, el espíritu de la iniciativa radica en la autonomía de las mujeres para decidir sobre su presencia sin necesidad de solicitar permisos institucionales; de esta forma, el reconocimiento legislativo valida la resistencia civil y el significado político de un paro que ha transformado la agenda pública, recordándole al Estado la necesidad imperante de construir una sociedad donde la ausencia de las mujeres no sea consecuencia de la violencia, sino un acto de libertad consciente.









