La delincuencia en Quintana Roo llega a un punto de violencia extrema; la FGE desarticula a una célula del CJNG que se dedicaba al reclutamiento forzado y al adiestramiento violento
Agenda QR: Playa del Carmen, Quintana Roo.– La delincuencia en Quintana Roo ha llegado a un nivel de violencia extrema. La Fiscalía General del Estado (FGE) capturó a ocho integrantes de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Playa del Carmen. Se les acusa de reclutamiento forzado y adiestramiento violento. El líder de la célula admitió que obligaban a los reclutados a consumir carne humana como parte de un rito de iniciación. Este es un caso de violencia extrema y canibalismo ritual que se ha documentado por primera vez en el estado. Es un golpe a la delincuencia en Quintana Roo.
De acuerdo con las autoridades, la investigación permitió identificar que este grupo delictivo atraía principalmente a jóvenes. Lo hacían mediante falsas ofertas de empleo. La mayoría de ellas eran para supuestos puestos de guardias de seguridad. Una vez captados, los trasladaban a campamentos. Allí los sometían a pruebas de resistencia extrema.
Un caso de canibalismo y la delincuencia en Quintana Roo
La Fiscalía estatal explicó que el líder de esta célula admitió que llegaron a concentrar hasta 120 personas reclutadas bajo engaños. De ellas, cuatro fueron ejecutadas y posteriormente cocinadas. Los sobrevivientes fueron forzados a consumir la carne de las víctimas. El objetivo era infundir temor y garantizar la obediencia de los reclutados. Quienes se negaban a participar en estos actos eran asesinados de inmediato.
La FGE señaló que esta práctica reproduce métodos que ya se habían documentado en campamentos del mismo cártel en otros estados del país. Los ocho detenidos fueron presentados ante la autoridad judicial y vinculados a proceso. También se abrieron carpetas de investigación relacionadas con delitos de secuestro, homicidio y delincuencia organizada.
Desplazados en la frontera sur por la delincuencia en Quintana Roo y en otros estados
En un contexto paralelo de violencia atribuida a grupos criminales, el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) confirmó que 161 mexicanos ingresaron a su territorio en busca de refugio. Eran habitantes de cinco comunidades de Frontera Comalapa, Chiapas. Señalaron como causa principal los enfrentamientos entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa en la zona limítrofe con Guatemala.
El organismo guatemalteco precisó que entre los refugiados se contabilizan 40 hombres, 52 mujeres, 31 niños y 38 niñas. Provenían de Santa Teresa Llano Grande, Paso Hondo, El Sabinalito, 20 de Mayo y El Jocote.
Un gobernador que niega la violencia
El cruce ocurrió el 10 de agosto. Desde entonces, han recibido apoyo de habitantes guatemaltecos. A partir del 19 de agosto, autoridades locales e instituciones de asistencia comenzaron a entregar insumos básicos, atención médica y apoyo psicosocial. Sin embargo, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, afirmó en redes sociales que las familias desplazadas “no son desplazados por la violencia del crimen organizado”. Aseguró que varias de ellas están relacionadas con personas detenidas por el Ministerio Público.









