Los precios del crudo caen por señales de desescalada en Irán. La mezcla mexicana de exportación cotiza en 89.40 dólares tras perder 3.91%.
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Los principales referentes energéticos del mundo iniciaron la semana con un retroceso significativo tras acumular tres sesiones consecutivas al alza. Esta caída se debió principalmente a un incremento en la oferta global y a los rumores sobre una posible tregua en Medio Oriente. El barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en abril descendió un 5.28 por ciento, situándose en 93.50 dólares por unidad. Por su parte, el crudo Brent del Mar del Norte perdió un 2.84 por ciento, cerrando la jornada en 100.21 dólares. Asimismo, la mezcla mexicana de exportación apuntó un descenso del 3.91 por ciento y cotizó en 89.40 dólares por barril. No obstante, las operaciones electrónicas nocturnas mostraron un ligero repunte debido a la persistente volatilidad que domina los mercados financieros. Igualmente, los inversionistas mantienen su atención en el flujo de noticias provenientes del Golfo Pérsico para ajustar sus posiciones.
Riesgos inflacionarios y postura de la Reserva Federal
El conflicto en Irán ha inyectado nuevos temores sobre la estabilidad de los precios y la política monetaria en los Estados Unidos. Especialistas de BBVA Research advierten que el alza del crudo reduce la probabilidad de un recorte cercano en las tasas de interés. La Reserva Federal teme especialmente los “efectos de segunda ronda”, donde el costo del combustible encarece el transporte y otros servicios. Por lo tanto, el control de la mezcla mexicana de exportación y otros crudos es vital para evitar una pérdida de poder adquisitivo. Además, la incertidumbre actual sugiere que el ciclo de relajación monetaria podría postergarse hasta finales del año 2026 o incluso después. De igual manera, la confianza de los consumidores se debilita ante la posibilidad de una inflación energética prolongada en las próximas semanas. Por consiguiente, los bancos centrales optarán por la cautela antes de realizar movimientos que puedan desestabilizar la economía global.
El Estrecho de Ormuz como punto crítico para el mercado
Sergio Cisternas, analista de EBC Financial Group, aseveró que este corredor marítimo sigue siendo el factor más sensible para el comercio. Por esta vía circula cerca del 20 por ciento del suministro petrolero mundial, lo que la convierte en un objetivo estratégico militar. Si se producen nuevos ataques a la infraestructura, el Brent podría probar nuevamente la zona de los 110 o 120 dólares. Por esta razón, la evolución de la mezcla mexicana de exportación depende directamente de la normalización del flujo energético en el Golfo. Si la tensión militar disminuye, los precios podrían estabilizarse pronto por debajo de la marca de los cien dólares por barril. Sin embargo, cualquier escalada en los ataques convertiría a la energía en el principal motor de volatilidad para todos los mercados. En consecuencia, la comunidad internacional presiona por una resolución diplomática que garantice la seguridad de los buques petroleros en la región.
Comportamiento desigual de las acciones petroleras globales
En Wall Street y los mercados europeos, las acciones de las grandes compañías energéticas mostraron movimientos mixtos durante la jornada del lunes. Los papeles de la empresa Enbridge subieron un 0.85 por ciento, mientras que ExxonMobil avanzó un 0.71 por ciento en la bolsa neoyorquina. Por el contrario, los títulos de ConocoPhillips registraron una caída del 0.47 por ciento, reflejando la indecisión de los fondos de inversión. En Europa, la noruega Equinor destacó con un avance del 2.77 por ciento, seguida de cerca por la holandesa Shell. Asimismo, en la región sudamericana, Petrobras escaló un 1.50 por ciento a pesar del entorno de alta volatilidad en los precios internacionales. Por otro lado, la firma china PetroChina reportó un descenso marginal, evidenciando que el impacto de la guerra es dispar entre proveedores. Esta falta de tendencia marcada confirma que el mercado aún procesa las noticias sobre la posible desescalada en el conflicto.
Balance anual y mensual de los crudos referenciales
A pesar de los descensos recientes, el balance acumulado de este año muestra cifras de crecimiento sumamente elevadas para los hidrocarburos. En lo que va del 2026, el crudo mexicano sube un 66.73 por ciento, superando los rendimientos del Brent y del WTI. Durante el mes de marzo, la mezcla de México también lidera las ganancias con un incremento del 40.88 por ciento neto. Por consiguiente, los países productores han visto fortalecidos sus ingresos fiscales, aunque enfrentan el reto de controlar la inflación interna derivada. La estabilización de los precios dependerá de si la oferta logra equilibrarse con la demanda proyectada para el segundo trimestre del año. Igualmente, se espera que las reuniones de la OPEP brinden mayor claridad sobre las cuotas de producción permitidas para sus miembros. Finalmente, el mercado energético seguirá siendo el principal termómetro de la salud económica mundial frente a las tensiones geopolíticas vigentes.
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