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Lanzan ataque conjunto EUA e Israel contra complejos nucleares iraníes

Instalaciones de procesamiento de uranio en Ardakan fueron blanco de proyectiles donde el ataque afecta complejos nucleares

Por Agenda QR

Estados Unidos e Israel intensificaron este viernes sus operaciones militares sobre territorio persa, alcanzando infraestructuras críticas en una peligrosa escalada del conflicto regional. El ejército israelí confirmó la ejecución de un triple bombardeo estratégico, mientras que el gobierno de Irán denunció que la ofensiva binacional impactó directamente en dos instalaciones de su programa atómico. A pesar de la magnitud de las explosiones, las autoridades locales aseguraron que no se registraron víctimas fatales ni fugas de material radiactivo en las zonas afectadas; por consiguiente, el ataque afecta los complejos de Jondab y Ardakan, sitios fundamentales para el procesamiento de combustible.

Seguridad en plantas atómicas

La primera incursión se centró en el reactor de investigación de agua pesada ubicado en Jondab, dentro de la provincia de Markazi. Hasan Qamari, vicegobernador de la región, informó que el personal de emergencia se desplegó de inmediato para verificar la integridad de los contenedores; asimismo, enfatizó que la población debe mantener la calma ya que no existe riesgo de contaminación ambiental. Casi simultáneamente, la Organización de Energía Atómica de Irán reportó que el ataque afecta la planta de Ardakan, donde se produce el concentrado de uranio u óxido de uranio conocido como torta amarilla. Este recinto es un eslabón clave en la cadena de enriquecimiento, aunque tampoco se detectó liberación de partículas peligrosas tras el impacto.

Impacto en industria siderúrgica

Más allá del sector energético, la ofensiva alcanzó el corazón de la producción de metales con bombardeos en las dos siderúrgicas más importantes del país. La fábrica de Mobarakeh, situada en Isfahán y líder en la industria nacional, sufrió daños estructurales de consideración junto con la Siderúrgica de Juzestán en la ciudad de Ahvaz. Ambas plantas representan el motor económico de la nación y, aunque las instalaciones resultaron dañadas por los proyectiles, los reportes preliminares descartan heridos entre los trabajadores de los turnos operativos. De esta forma, el ataque afecta plantas nucleares y siderúrgicas simultáneamente, buscando debilitar tanto la capacidad tecnológica como la base industrial de la República Islámica.

Consecuencias de la escalada

La comunidad internacional observa con preocupación este avance conjunto que marca un punto de inflexión en la guerra actual. La precisión de los impactos sobre Jondab y Ardakan sugiere una estrategia diseñada para inhabilitar procesos técnicos específicos sin provocar un desastre ecológico inmediato. Sin embargo, el daño a las mayores productoras de acero de Isfahán y Ahvaz proyecta un impacto severo en las exportaciones y la economía interna iraní. Mientras el régimen evalúa las pérdidas materiales, queda claro que el ataque afecta instalaciones de manera quirúrgica, mientras que la ofensiva contra el sector metalúrgico busca un golpe logístico a largo plazo en medio de la creciente tensión bélica.

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