Asesinan a buscadora Cecilia García Ramblas tras haber sido reportada como desaparecida a mediados de marzo en Salamanca
Salamanca, Guanajuato. La violencia en el estado de Guanajuato ha cobrado la vida de otra activista dedicada a la localización de personas desaparecidas tras confirmarse el hallazgo sin vida de Cecilia García Ramblas. La joven de 28 años, quien formaba parte activa del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, había sido privada de su libertad por sujetos desconocidos el pasado 14 de marzo en la comunidad de Valtierrilla. Por lo tanto, su muerte representa un golpe devastador para las familias que integran las brigadas de rastreo en la región. Asimismo, las autoridades forenses ratificaron su identidad este 31 de marzo mediante estudios genéticos, luego de localizar su cuerpo junto al de otra víctima en un camino de terracería próximo a la localidad de Puerto de Valle, lo que derivó en la desactivación oficial de su ficha de búsqueda.
Antecedentes de una tragedia familiar
La integración de Cecilia al activismo surgió a raíz de la desaparición de su hermano, Miguel Ángel García Ramblas, cuyo rastro se perdió el 27 de marzo de 2021 en la misma zona de Valtierrilla donde la interceptaron a ella. A pesar de que localizaron los restos de Miguel Ángel en 2025 dentro de un predio ubicado entre los municipios de Irapuato y Silao, la joven decidió continuar con su labor de acompañamiento y solidaridad hacia otras madres y hermanos; de esta forma, su compromiso trascendió el dolor personal para convertirse en un pilar de esperanza para quienes aún no encuentran respuestas sobre el paradero de sus seres queridos. No obstante, este entorno de inseguridad persistente en el corredor industrial del Bajío ha silenciado una voz fundamental en las jornadas de búsqueda que se realizan periódicamente en zonas de alto riesgo.
Riesgos para los colectivos civiles
El asesinato de García Ramblas se suma a una alarmante estadística nacional de personas buscadoras que han resultado víctimas de agresiones directas o ejecuciones mientras ejercen labores que originalmente corresponden a las fiscalías estatales. En consecuencia, diversas organizaciones civiles han manifestado su profunda preocupación por la falta de medidas de protección efectivas para quienes se organizan de manera independiente en Guanajuato; además, recalcaron que la sustracción de Cecilia de su propio domicilio evidencia la vulnerabilidad extrema en la que operan estos grupos de apoyo mutuo. Mientras tanto, la Fiscalía General del Estado no ha reportado la detención de ningún sospechoso vinculado con este doble homicidio, manteniendo el caso bajo una reserva informativa que genera incertidumbre entre los habitantes de Salamanca que participan en cada búsqueda.
Exigencia de justicia y seguridad
Hasta el momento, los pormenores de la investigación sugieren que el ataque se planeó con antelación, dada la forma en que los agresores operaron dentro de la vivienda de la activista antes de trasladarla hacia el punto donde la hallaron. Por consiguiente, los colectivos de desaparecidos en la entidad han hecho un llamado urgente a las autoridades federales para que se garantice la integridad de los líderes comunitarios que enfrentan represalias por su labor humanitaria; de igual manera, exigen que el esclarecimiento de este crimen sea una prioridad para evitar que la impunidad alimente nuevos ciclos de violencia contra las familias. La comunidad de Salamanca permanece en luto mientras se preparan los servicios funerarios de Cecilia, cuya memoria seguirá impulsando la lucha incansable por la verdad y la búsqueda de justicia en un México profundamente herido.









