Mucho se ha insistido a lo largo de los años en la necesidad de que existan leyes de fomento para la actividad turística, escenarios legislativos que privilegien a este sector y, en consecuencia, estímulos fiscales que, además de alentar, faciliten la puesta en marcha de negocios turísticos, el avance y progresión de los existentes y, con ello, la generación de empleos, la derrama económica a partir de captar a más y mejores turistas y con ello, lograr mejor calidad de vida para la población, y especialmente en aquellas comunidades receptoras de turismo en el país.
Incentivar a la industria turística implica, por una parte, derribar barreras y obstáculos para la operación de las empresas, agilizar y facilitar la tramitología, y por otra, de manera importante, reducir la carga tributaria y, por decirlo simple y llanamente, hacerlo más fácil tanto para los emprendedores como para quienes, ya establecidos, sean micro, pequeñas, medianas o grandes empresas, puedan ser más competitivos, generen y mantengan empleos y, en suma, con ello, poder generarle más turistas, más divisas y más ingresos a sus empresas, a su región y al país.
Incentivar a las empresas turísticas, reduciendo la carga tributaria, es decir, con estímulos y beneficios fiscales, significa, por una parte, desde una óptica, una afrenta contra la recaudación y, en una teoría simplista, una merma contra los ingresos del Estado. Quitarle o reducirle impuestos, en pocas palabras, a los empresarios turísticos, implica una reducción en la recaudación para las arcas de los gobiernos, pero visto desde otra óptica y con visión de largo plazo significa la posibilidad de incrementar los flujos turísticos y con ello, el gasto, la derrama y el pago, al tiempo, de otros muchos impuestos.
Por citar un ejemplo, de implementarse la TASA CERO a grupos, convenciones, incentivos y congresos en TODA su extensión, sin cortapisas ni restricciones, aplicándola de manera amplia a todos cuantos servicios se ocupan en la industria de reuniones, podría derivar en un importante incremento en el flujo de turismo por este segmento, significando, además de mayores ocupaciones hoteleras y a mejores tarifas, la posibilidad de dar empleos a un sinfín de actores y actividades asociadas, como especialistas en la conducción de grupos (freelances), marinas, floristas, músicos, proveedores de producción de espectáculos, transportistas diversos, vendedores y productores de artesanías, y un sinfín de etcéteras, que a su vez habrían de generar y contribuir con pagos de impuestos, además de empleos.
La industria de reuniones, en el caso del Caribe Mexicano, puede significar de manera estimada solo un 20% del mercado anual, a tarifas hoteleras por demás atractivas, que además viene a compensar meses de temporada baja, pero que de contar con los incentivos adecuados podría incrementarse de manera significativa.
El turismo es una cadena infinita de producción y, si se le incentiva y fomenta de forma adecuada, puede significar para México una derrama inconmensurable de ingresos; debe ser la palanca que nos impulse como potencia a nivel mundial y puede ser, sin duda, la plataforma de lanzamiento para que México pueda, sin lugar a dudas, ser líder en turismo mundial, al tiempo que va complementando y eventualmente sustituyendo al petróleo, sin duda en decadencia.
A continuación, los asuntos a legislar:
A nivel Federal:
- Exentar del pago de ISR por cinco años a los empresarios que remodelen hoteles, parques temáticos, restaurantes y marinas.
- Exentar del pago de ISR por cinco años a quienes establezcan o inicien un negocio turístico de cualquier índole que sea micro o pequeña empresa; exentar el 50% tratándose de medianas y grandes empresas.
- Exentar de ISR a las empresas transportistas de nueva creación por cinco años, y por tres años a quienes renueven flotilla.
- Incorporar la deducibilidad de impuestos al 100% por consumos en restaurantes.
- Lograr de manera efectiva la devolución parcial de impuestos a los turistas extranjeros que hagan compras en los destinos turísticos de México, incorporando módulos eficaces y visibles en aeropuertos, grandes tiendas y almacenes. Revisar el caso de España.
- Tasa Cero para Grupos, Convenciones e incentivos; debería ampliarse para que sea aplicada a grupos extranjeros y mexicanos; así mismo, que aplique para la contratación de recintos, transportación, restaurantes y marinas, además de los hoteles. Aplicable también para todos los congresistas que, de manera individual y por su cuenta, asisten a un congreso, de manera que todo el IVA que pagan durante sus estancias les sea devuelto. La tasa CERO debe ser amplia, fácil y sencilla de aplicar y de comunicar a los mercados emisores y a los organizadores del segmento de Reuniones.
- Eliminar el IVA en la venta de excursiones turísticas.
Turismo Médico:
- Que se reconozca el turismo médico como actividad prioritaria en la Ley General de Turismo.
- Deducción acelerada del 100% para inversión en infraestructura médica enfocada a extranjeros.
- Facilitar importación temporal sin aranceles de equipo médico especializado.
Al Buen Entendedor…
sgrubiera@acticonsultores.com
Nota del editor: El contenido de este artículo es responsabilidad total de quien lo escribe. Agenda QR actúa únicamente como plataforma de difusión para nuestro columnista invitado, sin que las opiniones aquí vertidas comprometan la línea editorial del medio.









