Cancún, Quintana Roo.— El reciente paro de trabajadores de Aguakan, ocurrido el 29 de mayo, se ha visto envuelto en controversia. Mario Machuca Sánchez, dirigente local de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), ha acusado a la empresa. Afirma que Aguakan manipuló el abasto de agua en Cancún para culpar a los empleados. El desabasto preexistía y fue agravado intencionalmente.
Acusaciones de sabotaje empresarial
Machuca Sánchez reveló que el desabasto de agua no fue consecuencia directa del paro. Señaló que la escasez ya se experimentaba días antes. Incluso, la situación empeoró el mismo día 29. Esto ocurrió porque la concesionaria apagó sus bombas de manera deliberada. Querían culpar a los trabajadores. La acusación es grave e implica mala fe. El abasto de agua fue usado como arma.
El líder sindical también desmintió la circulación de fotos. Estas imágenes mostraban supuestamente a trabajadores manipulando instalaciones. Machuca Sánchez aseguró que era un montaje. Las fotos eran antiguas. Pertenecían a labores de mantenimiento previas. No tenían relación con el paro reciente.
Origen del conflicto laboral
El paro del 29 de mayo se desató por despidos. El comité directivo del sindicato, afiliado a la CROC, fue cesado. La empresa buscaba favorecer al sindicato anterior. Esto a pesar de que este último ya había perdido el contrato colectivo. La votación de la planta laboral lo había determinado. El conflicto escaló rápidamente. El abasto de agua se vio afectado por estas decisiones.
Acuerdos y demandas pendientes
Al día siguiente del paro, se logró un acuerdo. Parte de los trabajadores despedidos fueron reubicados. Sin embargo, aún quedan pendientes algunas reincorporaciones. La exigencia de despedir a la directora de Recursos Humanos también se abordó. Los trabajadores estaban molestos por los despidos. También por el apoyo de esta persona al antiguo sindicato.
Con “cabeza más fría”, los empleados entienden que ella actuaba bajo órdenes. La situación se explicó a la empresa. Se busca un cambio de actitud por parte de la dirección.
Pluralidad sindical y negación a negociar
La ley mexicana permite la coexistencia de varios sindicatos en una empresa. Sin embargo, la negociación del contrato colectivo recae en el sindicato mayoritario. En este caso, la CROC tiene esa representación. Aguakan, según Machuca Sánchez, se negaba a sentarse a negociar con ellos. Esta actitud empresarial complica el diálogo. El abasto de agua sigue siendo un tema sensible en la región.









