La temporada de lluvias 2026 iniciará con gran intensidad durante el mes de junio, coincidiendo con la inauguración del torneo de la FIFA
Ciudad de México. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una advertencia sobre las condiciones climatológicas que prevalecerán durante los encuentros de la Copa del Mundo en territorio mexicano. Según Fabián Vázquez Romaña, titular del organismo, las proyecciones indican que mayo y junio de 2026 se caracterizarán por una actividad pluvial inusualmente intensa en diversas regiones del país. Esta información ya ha sido compartida con los representantes de la FIFA, quienes han integrado estos pronósticos en sus protocolos operativos para las sedes de la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Por consiguiente, se anticipa que el desarrollo de la justa deportiva deba convivir con un escenario de precipitaciones constantes, marcando un inicio de temporada particularmente húmedo en las zonas metropolitanas seleccionadas.
Impacto en sedes mundialistas
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) detalló que el periodo más crítico de aguaceros coincidirá con la fase de grupos del torneo internacional, afectando directamente la logística en recintos como el Estadio Banorte. De esta manera, las autoridades federales buscan anticiparse a posibles inundaciones o afectaciones viales que pudieran comprometer la experiencia de los aficionados nacionales y extranjeros. Mientras tanto, se ha informado que la temporada de lluvias 2026 presentará un comportamiento generalizado durante el mes de junio, impulsado en gran medida por la influencia del monzón mexicano en el noroeste. Por lo tanto, la planificación de los traslados hacia los estadios deberá considerar estos factores meteorológicos para evitar colapsos en las arterias principales de las ciudades anfitrionas.
Medidas de contingencia urbana
Ante la probabilidad de precipitaciones severas, la administración de la Ciudad de México ha planteado estrategias de movilidad alternativa para reducir la presión en el transporte público y la red vial. En este sentido, la propuesta de implementar el trabajo remoto y la suspensión de actividades académicas durante los días de partido está bajo análisis por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP). De esta forma, el gobierno pretende mitigar el impacto de las fuertes lluvias en el Mundial sobre el tránsito cotidiano, permitiendo que la operatividad de la capital se mantenga estable frente a los fenómenos climáticos y la afluencia de visitantes. Asimismo, se espera que estas medidas ayuden a gestionar de mejor manera los cauces de agua en las zonas donde se ubican los complejos deportivos.
Perspectivas de ciclones tropicales
Por otro lado, el SMN reveló que para este año se proyecta una mayor actividad ciclónica en el océano Pacífico, con la formación de hasta 21 sistemas con nombre, frente a una actividad menor en el Atlántico. En consecuencia, el fenómeno de ‘El Niño’ jugará un papel determinante en la distribución de la humedad hacia finales del verano, con una reducción de precipitaciones en julio antes de un nuevo repunte otoñal. No obstante, el enfoque inmediato permanece en asegurar que el Estadio Banorte y las demás sedes cuenten con la infraestructura de drenaje necesaria para soportar los volúmenes de agua previstos para junio. Así pues, la coordinación entre el Meteorológico Nacional y los organizadores del evento resulta vital para garantizar que el espectáculo deportivo transcurra con los menores contratiempos posibles bajo el cielo mexicano.









