La estrategia del PRI se enfoca en posicionar a sus defensores regionales antes de definir la candidatura a la gubernatura
Othón P. Blanco, QR. El dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el municipio de Othón P. Blanco, César Viera, calificó como un acto de prudencia política la reciente negativa del legislador Filiberto Martínez para contender por el Poder Ejecutivo estatal. A pesar de que el diputado local manifestó previamente su intención de no participar en el proceso electoral, el liderazgo priista considera que su postura responde a la responsabilidad que ostenta actualmente en el Congreso. Por consiguiente, la estructura del tricolor no descarta que el panorama cambie una vez que los plazos legales se cumplan, permitiendo una nueva valoración sobre su posible postulación. Asimismo, se destacó que Martínez posee una base electoral consolidada en la zona norte, lo cual lo posiciona como un aspirante competitivo para la candidatura a la gubernatura.
Fortaleza del PRI
Dentro de la estrategia interna, la dirigencia nacional ha designado a figuras clave como “defensores de México”, esquema que incluye al propio Martínez junto a Cora Amalia Castilla Madrid y Leslie Hendricks Rubio. De esta manera, el partido busca posicionar a sus cuadros más visibles antes de que se formalice la candidatura a la gubernatura, evitando errores estratégicos por anticipaciones innecesarias. Mientras tanto, el líder local subrayó que ninguno de los perfiles mencionados ha confirmado su participación definitiva, ya que el enfoque actual reside en fortalecer la operatividad política. Por lo tanto, el Revolucionario Institucional prefiere mantener una postura institucional sólida frente a la fuerza que actualmente ostentan otros movimientos políticos en la entidad.
Movimientos en la militancia
En relación con el entorno interno del partido, la salida temporal de Pedro Flota de sus funciones directivas ha sido calificada como una situación lamentable que, inevitablemente, genera un impacto en la cohesión del grupo. No obstante, César Viera aclaró que el ex dirigente estatal mantiene su afiliación, atribuyendo su separación exclusivamente a discrepancias de carácter personal. Por otro lado, la incorporación de Edith Mendoza Pino, exalcaldesa de Tulum, es vista como un factor de renovación para el priismo en Quintana Roo. De esta forma, el partido intenta asimilar las bajas de perfiles históricos mientras integra nuevos liderazgos que aporten experiencia territorial para los desafíos venideros.
Futuro político regional
Ante el complejo escenario electoral, el PRI se prepara para dar pasos estratégicos que garanticen su relevancia en el mapa político local. Por consiguiente, la integración de Mendoza Pino se percibe como una forma de fortalecer las bases en municipios clave, superando estigmas de administraciones pasadas. Por su parte, la expectativa sobre quién asumirá la candidatura a la gubernatura permanece abierta, supeditada a los cambios en los roles que la militancia decida adoptar en el corto plazo. Así pues, el priismo quintanarroense busca equilibrar la disciplina interna con la necesidad de proyectar una oferta atractiva, confiando en que sus cuadros con mayor arraigo logren capitalizar el apoyo ciudadano en los distritos de mayor peso demográfico.









