El uso de aplicaciones cifradas facilitaba la corrupción policial en Colima dentro de la corporación de Manzanillo
Manzanillo, Colima. En un contundente operativo coordinado entre los tres niveles de gobierno, ocho elementos activos de la Dirección de Seguridad Pública de Manzanillo fueron capturados por su presunta colaboración con el crimen organizado. La Fiscalía General del Estado (FGE), con el respaldo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, cumplimentó las órdenes de aprehensión tras identificar una red de espionaje que operaba desde el interior de la corporación. Los agentes, algunos con más de dos décadas de servicio, son señalados por filtrar datos estratégicos que permitían a células delictivas evadir operativos. Por consiguiente, este golpe representa un avance significativo en la desarticulación de la corrupción policial en Colima.
Espionaje mediante mensajería cifrada
La investigación liderada por el fiscal Bryant Alejandro García Ramírez reveló que los uniformados utilizaban la aplicación Threema para transmitir información sensible. A través de este canal de mensajería cifrada, los ahora detenidos reportaban en tiempo real la ubicación de retenes, movimientos de fuerzas federales y reportes internos del C5i. El rastreo técnico permitió confirmar que el origen de los datos era exclusivo de las áreas de seguridad y justicia, lo que facilitaba que el grupo criminal mantuviera el control de las actividades ilícitas en el puerto. De esta forma, la tecnología fue la clave para evidenciar la corrupción policial en Colima.
Infiltración de larga trayectoria
Lo que más ha sorprendido a las autoridades es la antigüedad de los implicados, lo que sugiere una infiltración de largo aliento en la policía local. Entre los detenidos figuran Miguel Ángel “N”, con 25 años en la corporación, y Rolando “N”, con 21 años de servicio. Asimismo, agentes como Sergio Alejandro “N” y José Santos “N”, ambos con 17 años de antigüedad, formaban parte de esta red de informantes. Mientras tanto, el resto de los procesados acumulaba entre 8 y 12 años de carrera policial. Por lo tanto, el proceso de depuración se vuelve urgente para erradicar las estructuras de corrupción policial en Colima.
Compromiso de depuración y vigilancia
La alcaldesa de Manzanillo, Rosa María Bayardo Cabrera, condenó enérgicamente los hechos, calificándolos como una traición directa a la confianza ciudadana. Como respuesta institucional, el secretario de Seguridad Pública estatal, Fabián Gómez Calcáneo, anunció la implementación inmediata del Plan Cuadrante y la entrega de 24 nuevas unidades para reforzar el patrullaje en el municipio. Estas medidas buscan recuperar el orden y asegurar que no haya tolerancia para quienes utilicen el uniforme para proteger a generadores de violencia. En consecuencia, se espera que estas acciones logren mitigar los efectos de la corrupción policial en Colima.









