Fuentes del gobierno federal reportan la salida de Marín Mollinedo de la ANAM tras un año de su ratificación por la presidenta
Ciudad de México. Diversos informes de la prensa nacional han señalado este martes 31 de marzo una reconfiguración de alto nivel en la estructura del sector hacendario mexicano. Según fuentes del Gobierno Federal, Rafael Marín Mollinedo habría dejado la titularidad de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para emprender una nueva encomienda institucional. Trascendió que el funcionario asumirá ahora la responsabilidad como delegado de la Secretaría de Gobernación en el estado de Yucatán, movimiento que impacta directamente en la conducción de la entidad recaudadora más relevante para el comercio exterior. Por consiguiente, se espera el nombramiento de una dirección interina que mantenga la operatividad de las aduanas mientras el Ejecutivo define quién ocupará el cargo de forma permanente tras esta salida de Marín Mollinedo.
Trayectoria y encomiendas recientes
El paso del funcionario por la administración pública ha estado marcado por diversas responsabilidades estratégicas bajo la gestión de la actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Fue el pasado 14 de febrero de 2025 cuando la mandataria lo ratificó al frente de la ANAM, luego de que este retornara de su misión diplomática como embajador de México ante la Organización Mundial del Comercio. Durante este segundo periodo, el objetivo primordial establecido para su gestión fue el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización y el incremento sostenido de la recaudación aduanera nacional. No obstante, la salida de Marín Mollinedo de este organismo interrumpe el ciclo iniciado hace poco más de un año, trasladando su experiencia política hacia la representación de la política interior en el sureste mexicano.
Antecedentes en la gestión pública
La relación de Marín Mollinedo con el sistema aduanero se remonta a diciembre de 2022, fecha en la que recibió su primera designación por parte del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. En aquel momento, su perfil fue puesto a consideración del Congreso de la Unión para la ratificación correspondiente, consolidándose como un cuadro de confianza para la supervisión de las fronteras y puertos. A pesar de los retos estructurales del sistema, su liderazgo se enfocó en la modernización de los procesos de despacho y la vigilancia de las mercancías que transitan por territorio nacional. La reciente salida de Marín Mollinedo marca así el fin de una etapa de supervisión técnica en el comercio internacional para integrarse de lleno a las tareas de gobernabilidad regional en Yucatán.
Impacto en el sector exterior
La vacante en la Agencia Nacional de Aduanas ocurre en un contexto donde la eficiencia logística es fundamental para el aprovechamiento de los tratados comerciales vigentes. Expertos en la materia señalan que el relevo definitivo deberá dar continuidad a los proyectos de infraestructura y digitalización que se encuentran en marcha en las principales aduanas del país. Mientras tanto, la Secretaría de Gobernación fortalece su presencia en la península con la integración de un perfil conocedor de las dinámicas económicas de la zona. De esta forma, la salida de Marín Mollinedo de la ANAM se interpreta como una rotación táctica dentro del gabinete ampliado, buscando optimizar la interlocución política y la implementación de programas federales en una de las regiones con mayor crecimiento proyectado para este 2026.









