Este primero de abril se realizará la entrega de los restos a la activista Ceci Flores para darles una sepultura digna
Hermosillo, Sonora. El colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora ha confirmado oficialmente que los fragmentos óseos localizados recientemente en Hermosillo pertenecen a Marco Antonio Sauceda Rocha. Tras la aplicación de rigurosos exámenes genéticos, los resultados de ADN ratificaron la identidad del joven, quien permanecía desaparecido desde mayo de 2019. La fundadora de las Madres Buscadoras de Sonora, Ceci Flores, recibió la notificación sobre el paradero de su hijo luego de años de una búsqueda incansable. El hallazgo se produjo específicamente en el kilómetro 46 de la carretera 26, donde la activista inicialmente solicitó la intervención de los peritos oficiales. Por consiguiente, las autoridades estatales han programado la entrega de los restos mortales para este miércoles primero de abril, permitiendo así iniciar los servicios funerarios correspondientes.
No existen palabras suficientes para describir este momento… aunque hayan pasado los años, nunca se está preparado para recibir una noticia así.
— Jovenes Buscadores de Sonora (@JovenesBuscan) March 31, 2026
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las familias que caminaron junto a nosotros en esta lucha tan difícil,
Cierre de una búsqueda
La noticia ha generado una profunda consternación entre las organizaciones civiles y las familias que integran las brigadas de localización en el norte del país. Milagros Flores, quien encabeza la agrupación juvenil, expresó que el corazón de la familia se encuentra herido ante la confirmación de este doloroso evento. A pesar del sufrimiento que implica el hallazgo, el colectivo destacó que este paso representa el cumplimiento de una promesa de amor y persistencia inquebrantable. Mediante un comunicado, agradecieron el apoyo de los medios de comunicación y la colaboración de las instancias gubernamentales que acompañaron el proceso de confronta científica. De esta manera, la lucha de la activista Ceci Flores alcanza un punto de resolución tras enfrentar múltiples adversidades durante su trayectoria en el activismo social.
Trayectoria de una madre
El camino de la buscadora comenzó en 2015 tras la desaparición de su primer hijo, Alejandro Guadalupe, en el estado de Sinaloa, lo cual detonó su participación pública. Cuatro años más tarde, sufrió nuevamente la privación de la libertad de dos de sus hijos, Marco Antonio y Jesús Adrián, en la ciudad de Hermosillo. Aunque el menor fue liberado días después de su captura, el paradero de Marco Antonio se mantuvo como una de las prioridades de la activista Ceci Flores. Durante este tiempo, la madre buscadora se convirtió en un referente nacional, alzando la voz por las miles de personas desaparecidas en territorio mexicano. Su labor ha sido fundamental para visibilizar la crisis forense y la necesidad de respuestas rápidas para las familias que atraviesan situaciones de incertidumbre similares.
Dignidad en la justicia
En un mensaje cargado de emotividad, la madre compartió su sentir sobre la realidad de recuperar únicamente fragmentos óseos en lugar de un cuerpo completo y digno. No obstante, reafirmó su compromiso con la memoria de su hijo, asegurando que jamás dejó de buscarlo sin importar el tiempo o las amenazas recibidas. La comunidad de buscadoras ha respaldado estas declaraciones, subrayando que ninguna mujer debería enfrentar la tragedia de encontrar a sus seres queridos en tales condiciones precarias. Al concluir este ciclo de incertidumbre, la activista Ceci Flores simboliza la resistencia de quienes transforman el dolor en una herramienta de cambio y justicia social. La entrega de los restos este miércoles marcará un precedente en la historia del colectivo, reafirmando que la búsqueda de la verdad es un derecho humano inalienable.









