Ciudadana argentina denuncia el uso de denuncias falsas y violencia vicaria para perjudicarla en su entorno familiar y legal
Playa del Carmen, QR. Tras una compleja batalla legal de seis días, la ciudadana argentina Vanessa García logró que las autoridades le devolvieran la custodia de su pequeña hija en el municipio de Solidaridad; sin embargo, la mujer denunció públicamente que ahora enfrenta una nueva ofensiva jurídica por parte de su ex pareja. El conflicto escaló luego de que la extranjera fuera arrestada el pasado sábado 21 de marzo a escasos metros de su vivienda, en un operativo donde policías municipales presuntamente le sembraron sustancias ilícitas en su motocicleta para incriminarla. Según el testimonio de la afectada, el arresto fue una maniobra orquestada para separarla de la menor de seis años, quien fue enviada de inmediato a una Casa de Asistencia Temporal mientras su madre permanecía retenida bajo coacción.
Acusaciones de violencia vicaria
A pesar de que las imputaciones por delitos contra la salud se desestimaron por falta de evidencias, Vanessa García enfrenta ahora una querella interpuesta por el padre de la niña, un hombre de origen italiano. Por consiguiente, la mujer señala que este nuevo recurso legal representa una estrategia de violencia vicaria para perjudicarla nuevamente. Durante una reciente comparecencia ante los medios, la madre argentina rechazó tajantemente las acusaciones de su ex pareja, a quien señala de haber ejercido violencia previa en su contra, situación que ya es del conocimiento de la Fiscalía General del Estado. La mujer enfatizó que su prioridad absoluta es que su hija se desarrolle en un entorno saludable, lejos de los litigios malintencionados que buscan desestabilizar su hogar y su integridad emocional.
Irregularidades en el proceso
La defensa de la afectada reveló que, mientras ella se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad intentando recuperar a la menor, el abogado de su contraparte apareció para proponerle un convenio económico a cambio de un régimen de visitas. No obstante, García se negó a suscribir dicho acuerdo, argumentando que no se puede negociar bajo condiciones de agresión y manipulación jurídica; asimismo, lamentó que su ex pareja se haya mudado a tan solo 100 metros de su domicilio actual, lo que le impide regresar a su casa por temor a represalias. De esta forma, la madre exhortó a las autoridades a vigilar el caso para evitar que se utilice el sistema judicial como una herramienta de violencia vicaria para perjudicarla, tras haber mantenido a la niña alejada de su seno materno durante casi una semana.









