Las autoridades estatales preparan el anuncio del nuevo mando de seguridad en Sinaloa para el próximo lunes 16 de marzo
Culiacán, Sinaloa. El panorama institucional en el norte del país ha dado un giro inesperado tras confirmarse que Óscar Rentería Schazarino, quien se desempeñaba como titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, decidió separarse de su cargo este 12 de marzo. Diversos reportes locales indicaron que el funcionario entregó su dimisión formal ante el gobernador Rubén Rocha Moya; no obstante, hasta el momento las autoridades estatales han mantenido hermetismo sobre las causas exactas que motivaron esta salida. Esta renuncia del secretario de seguridad en Sinaloa ocurre en un periodo de alta sensibilidad política y social para la entidad federativa.
Gestión en tiempos críticos
El general de brigada había asumido la responsabilidad de la protección ciudadana en diciembre de 2024, acumulando un periodo de gestión que alcanzó aproximadamente los 15 meses de servicio continuo. Su nombramiento se produjo en un contexto complejo, pues Rentería Schazarino tomó las riendas de la institución apenas unos meses después de que se desataran intensas pugnas internas entre diversas facciones del crimen organizado. Es fundamental recordar que la inestabilidad se agudizó tras la captura en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024, lo cual generó un escenario de desafíos constantes para el ahora ex funcionario durante su permanencia en la dependencia.
Próximo relevo institucional
A pesar del vacío administrativo generado por esta decisión, la estructura gubernamental ya planea la transición necesaria para no descuidar las labores de vigilancia y estrategia en la región. Según información difundida por el portal Línea Directa, la administración estatal ya tiene definida la ruta de sucesión, por lo que el nuevo secretario será presentado oficialmente el próximo lunes 16 de marzo. Mientras tanto, la opinión pública permanece atenta a las implicaciones que este cambio de mando tendrá en la seguridad operativa de Sinaloa, especialmente en ciudades con alta incidencia delictiva.
Asimismo, la renuncia de Óscar Rentería Schazarino marca el cierre de una etapa castrense al frente de la policía estatal, dejando pendientes diversas estrategias de pacificación iniciadas durante el año pasado. El relevo del próximo lunes será determinante para establecer si se mantendrá la línea de mando actual o si el gobernador Rocha Moya optará por un perfil civil o militarizado para enfrentar la crisis de seguridad latente en Sinaloa. Por consiguiente, los próximos días serán cruciales para la estabilidad del gabinete estatal, el cual busca reafirmar su compromiso con la ciudadanía ante este ajuste en su equipo de trabajo más cercano.









