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Caen tarifas hoteleras en Playa del Carmen

El sector reporta que la crisis de hoteles pequeños se debe a una sobreoferta de 13 mil unidades de renta vacacional

Por Agenda QR

Playa del Carmen, QR. El sector del hospedaje tradicional en el corazón de la Riviera Maya enfrenta una crisis de rentabilidad que se ha agudizado durante la última década. A pesar de que las cifras de ocupación se mantienen en niveles saludables, superando actualmente el 85 %, el valor de las habitaciones ha experimentado un desplome alarmante. Offner Arjona, quien encabeza la Asociación de Pequeños Hoteles de Playa del Carmen, reveló que hace diez años el costo promedio por noche rondaba los 150 dólares; sin embargo, en la actualidad, dicha tarifa apenas alcanza los 50 dólares. Esta reducción de dos tercios en el precio del servicio refleja una pérdida de competitividad económica que afecta directamente a los microempresarios locales, quienes luchan por mantener sus operaciones ante márgenes de ganancia cada vez más reducidos.

Impacto de la sobreoferta

La principal causa de este fenómeno reside en la proliferación desmedida de las plataformas digitales de alojamiento, las cuales han generado una saturación en el mercado regional. Mientras que los pequeños hoteles suman una oferta de aproximadamente 7 mil cuartos en la ciudad, las rentas vacacionales han crecido de forma exponencial hasta registrar cerca de 13 mil unidades habitacionales. Este desbalance estructural ha forzado a los hoteleros a bajar sus precios para retener a los visitantes; por consiguiente, la crisis de hoteles pequeños se manifiesta en una competencia que muchos consideran desleal debido a la falta de regulaciones equivalentes para los departamentos en renta.

Desigualdad en carga tributaria

El gremio hotelero ha manifestado su profunda preocupación por la disparidad en las obligaciones fiscales y administrativas que enfrentan respecto a las nuevas modalidades de hospedaje. Arjona admitió que existen otros factores externos, como la competencia con destinos emergentes y la gestión de la imagen pública, pero enfatizó que la carga impositiva de un hotel formal es hasta cuatro veces superior a la de una vivienda vacacional. Quienes operan bajo el marco legal deben cumplir con una extensa lista de permisos, normativas de protección civil y diversos impuestos; de esta forma, la crisis de hoteles pequeños se agrava al no existir un piso parejo que obligue a todos los prestadores de servicios a contribuir de la misma manera al erario público.

Exigencia de regulación urgente

Ante este escenario, los empresarios del sector hacen un llamado enérgico a las autoridades para acelerar los procesos de control y supervisión sobre las plataformas digitales. El objetivo no es eliminar la competencia, sino garantizar que todos los actores del mercado operen bajo condiciones de igualdad jurídica y financiera para preservar la salud del destino. Los hoteleros desearían que la implementación de leyes regulatorias se mueva con mayor celeridad para frenar el deterioro de las tarifas que ha marcado los últimos diez años. De lo contrario, la crisis de hoteles pequeños podría derivar en el cierre de establecimientos históricos que sí cumplen con sus responsabilidades patronales y legales, afectando la estabilidad laboral de cientos de familias en Quintana Roo.

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