Honduras finaliza el convenio con médicos cubanos tras presión de EE. UU. Más de 130 especialistas abandonarán el país esta semana.
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El gobierno de Honduras anunció oficialmente que dejará de emplear los servicios de los médicos cubanos en su sistema de salud nacional. Esta decisión surge mientras Washington intensifica sus esfuerzos para cortar las fuentes de financiamiento que sostienen al régimen de La Habana. Aproximadamente 130 profesionales de la salud, entre doctores y enfermeras, abandonarán el territorio hondureño tras el vencimiento de su contrato laboral. Las autoridades confirmaron que el convenio de dos años expira esta semana y no contemplan una renovación inmediata del acuerdo bilateral.
José Augusto Argueta, secretario de Comunicación, explicó que las clínicas administradas por Cuba continuarán operando durante un periodo de transición corto. El funcionario aseguró que médicos hondureños asumirán el control total de estas instalaciones para garantizar la atención sanitaria a la población. Sin embargo, esta medida refleja un cambio drástico en la política exterior del país centroamericano bajo su nueva administración presidencial. El actual mandatario, Nasry Asfura, alinea sus objetivos con la visión de la Casa Blanca para fortalecer la relación con Washington.
El impacto de las misiones de médicos cubanos en la región
Las misiones de médicos cubanos representan una de las entradas de divisas más importantes para la economía de la isla caribeña. No obstante, el gobierno de Donald Trump critica severamente este modelo por considerarlo una forma moderna de explotación laboral forzada. El secretario de Estado, Marco Rubio, encabeza un cabildeo agresivo para convencer a diversas naciones de abandonar estos programas de salud. Como resultado, varios países del Caribe y Centroamérica han comenzado a reducir su dependencia de las brigadas sanitarias provenientes de Cuba.
En consecuencia, el colapso de estos contratos debilita la captación de moneda extranjera que La Habana necesita para importar combustibles básicos. Anteriormente, Guatemala anunció la reducción progresiva de sus programas que incluían a más de 400 trabajadores de la salud del país caribeño. Además, naciones como Bahamas y Granada modificaron sus acuerdos tras las advertencias de Washington sobre la posible revocación de visas oficiales. La campaña de presión incluso llegó a Europa, donde diplomáticos estadounidenses cuestionan la presencia de las brigadas en regiones como Italia.
Cambio de rumbo político y médicos cubanos
La cooperación entre ambas naciones floreció intensamente durante el mandato de la expresidenta Xiomara Castro en los años previos a 2026. En aquel periodo, Cuba mantenía 150 especialistas en Honduras y operaba diversos laboratorios especializados en oftalmología para sectores vulnerables. Igualmente, cientos de estudiantes hondureños cursaban sus estudios de medicina en la isla gracias a convenios de becas educativas estatales. Pero la llegada de Nasry Asfura al poder transformó radicalmente estas prioridades diplomáticas en favor de una alianza con Estados Unidos.
El respaldo de Trump hacia Asfura durante la campaña electoral pasada resultó determinante para este giro en la política internacional hondureña. Por esta razón, el nuevo gobierno busca distanciarse de los regímenes de partido único para asegurar el apoyo económico norteamericano. El cierre del programa de médicos cubanos simboliza el fin de una era de cercanía ideológica con el gobierno de La Habana. Ahora, el enfoque principal de Tegucigalpa reside en fortalecer la seguridad fronteriza y combatir el narcotráfico en colaboración con agencias estadounidenses.
Consecuencias económicas para la isla de Cuba
La administración Trump busca forzar un colapso económico en la isla para provocar cambios políticos profundos tras seis décadas de gobierno. Por consiguiente, la pérdida de contratos médicos en el extranjero se suma a la crisis del sector turístico, también afectado por sanciones. En 2023, casi 24 mil profesionales cubanos trabajaban en 56 países, generando ingresos por miles de millones de dólares anualmente. La reducción de estos fondos limita la capacidad del gobierno cubano para sostener sus servicios internos y su infraestructura básica debilitada.
Transición hacia el personal de salud local
Honduras enfrenta ahora el reto de cubrir las vacantes dejadas por el personal extranjero con profesionales graduados en universidades locales. Las autoridades sanitarias deben agilizar los procesos de contratación para evitar interrupciones en los servicios de oftalmología y medicina general básica. Asimismo, los estudiantes hondureños en Cuba enfrentan incertidumbre sobre la validez de sus estudios ante el nuevo panorama de ruptura diplomática. La transición completa hacia un sistema operado por hondureños será un proceso vigilado de cerca por las organizaciones de salud internacionales.
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