El crimen de Andrés Escobar en 1994 fue instigado por Juan Santiago Gallón, pieza clave de las mafias de narcotráfico en Antioquia
Ciudad de México. El pasado criminal de una de las figuras más oscuras del narcotráfico colombiano llegó a su fin en territorio mexicano. Juan Santiago Gallón Henao, conocido por su implicación directa en el trágico asesinato del futbolista Andrés Escobar en 1994, fue ejecutado este jueves, según confirmó el presidente de Colombia, Gustavo Petro. El mandatario señaló que la muerte de Gallón en México cierra un capítulo de infamia que inició hace décadas en Medellín, cuando asesinaron al defensor de la selección colombiana en Colombia tras anotar un autogol en el Mundial de Estados Unidos.

Gallón, quien residía en México desde hace varios años tras obtener su libertad en Colombia, fue una pieza clave en la estructura de las mafias del narcotráfico operando bajo la sombra de grupos paramilitares y redes de tráfico de drogas hacia Europa.
Denuncié a Santiago Gallón en elaño 2007 en mi debate sobre el paramilitarismo en Antioquia en el senado de la República, mencioné que hacía parte de la convivir "El Cóndor" al lado de alias "El Tubo", quien era el coordinador del bloque metro, y se dedicaba al robo de gasolina… https://t.co/BhqjMnOwZ6
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 6, 2026
De Medellín al asilo criminal en México
La historia de Juan Santiago Gallón está intrínsecamente ligada al “Caballero del Fútbol”. El 2 de julio de 1994, en el estacionamiento de un club nocturno en Medellín, Gallón y su hermano Pedro David increparon violentamente a Andrés Escobar por su error deportivo. Fue el escolta de los hermanos, Humberto Muñoz Castro, quien apretó el gatillo seis veces, terminando con la vida del zaguero que estaba a punto de fichar por el AC Milan. Aunque detuvieron a Gallón en 1995, sus vínculos con las mafias de narcotráfico le permitieron navegar por el sistema judicial con penas mínimas. En 2009 lo condenaron por financiar a grupos paramilitares en Antioquia. En 2018 lo recapturaron por narcotráfico, solo para quedar libre meses después por un juez de garantías.
Por otro lado, su estancia en México no era una coincidencia, ya que el país se ha convertido en un refugio y centro de operaciones para diversos capos colombianos que buscan expandir sus rutas. El presidente Petro recordó que el crimen de Escobar, orquestado bajo la influencia de las mafias de narcotráfico destruyó la imagen internacional de Colombia en los años noventa. Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han proporcionado detalles específicos sobre el lugar exacto del homicidio o si existen personas detenidas, pero la confirmación desde la Casa de Nariño ha resonado en todo el continente, especialmente en el mundo del deporte y la justicia transnacional.
Un final violento para un historial de impunidad
De esta forma, el asesinato de Gallón en el extranjero parece ser un ajuste de cuentas propio del entorno en el que siempre se movió. Por lo tanto, el fin de su vida pone de relieve la persistencia de los nexos entre las antiguas estructuras del cartel de Medellín y las células criminales contemporáneas. En consecuencia, la muerte de uno de los responsables intelectuales del asesinato de Andrés Escobar revive el dolor de una nación que nunca olvidó la injusticia cometida contra su ídolo deportivo. Las investigaciones en torno a sus actividades recientes en México podrían arrojar luz sobre cómo las mafias de narcotráfico seguían operando fuera de las fronteras colombianas a pesar de los antecedentes delictivos del hoy occiso.









