Washington, EUA. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos oficializó hoy la aplicación de drásticas sanciones a Gustavo Petro, el actual presidente de Colombia, en respuesta a señalamientos directos emitidos por el mandatario estadounidense, Donald Trump. El presidente norteamericano lo acusó de ser un “líder del narcotráfico” la semana anterior, lo cual escaló rápidamente la tensión diplomática entre ambas naciones. La medida del Tesoro implica que el presidente Petro, así como tres figuras prominentes de su círculo, quedan sujetos a un bloqueo de activos y propiedades en territorio estadounidense.
— Treasury Department (@USTreasury) October 24, 2025
Cargos y afectados por las sanciones
Además del jefe de Estado colombiano, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyó en su lista negra a otras personas de la élite política del país suramericano. Entre los afectados por las sanciones a Gustavo Petro se encuentran la primera dama, Verónica Alcocer, su hijo, Nicolás Petro, y el ministro del Interior, Armando Benedetti. Con su inclusión en la lista OFAC, queda estrictamente prohibida la realización de cualquier tipo de transacción financiera o comercial con ellos, además del bloqueo de todos sus bienes dentro de la jurisdicción de Estados Unidos.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, justificó las acciones en un comunicado oficial. Bessent declaró que el presidente Petro “ha permitido el florecimiento de los cárteles de la droga y se ha negado a detener esta actividad”, un argumento que subraya la postura de Washington sobre la política antinarcóticos de Bogotá. Cabe recordar que la semana previa a estas medidas, Trump había suspendido la ayuda financiera destinada a Colombia, un país que recién en septiembre había sido retirado de la lista de naciones cooperantes en la lucha contra el narcotráfico, lo que representa un giro significativo en la relación bilateral.
Contexto de la ruptura diplomática
Las acciones punitivas de Estados Unidos se recrudecieron después de un incidente diplomático ocurrido en septiembre. En aquel mes, Petro solicitó públicamente, desde Nueva York, que los militares estadounidenses desobedecieran las órdenes emitidas por Trump relativas a la guerra en Gaza; por consiguiente, Estados Unidos procedió a revocarle la visa al presidente colombiano. La acusación de ser “líder del narcotráfico”, sumada a la suspensión de la ayuda y la inclusión en la lista OFAC, consolida un rompimiento diplomático sin precedentes. Las severas sanciones a Gustavo Petrodemuestran la gravedad con la que la administración estadounidense percibe la actuación del gobierno de Colombia en temas sensibles de seguridad y geopolítica.









