Ciudad de México. En un tenso encuentro en la explanada del Palacio Legislativo de San Lázaro, la diputada federal suplente del PAN, María Elena Pérez-Jaén, encaró directamente a la legisladora de Morena, Hilda Brown Figueredo. Pérez-Jaén le exigió a Brown que solicitara licencia a su cargo para enfrentar las graves acusaciones que la vinculan con la organización criminal “La Mayiza”, nexos que supuestamente datan de su tiempo como alcaldesa de Playas de Rosarito, en Baja California.
“¡Solicite licencia!”, exigió @MElenaPerezJaen a la diputada de #Morena, Araceli Brown, quien fue señalada por #EU por presuntos nexos con La Mayiza.
— Tania Rosas (@taniarosas) September 25, 2025
“¡Señora, no me acose!”, responde.
Pérez-Jaén ratificó la demanda de juicio político vs Adán Augusto López en @Mx_Diputados pic.twitter.com/RnxOSNuFIz
Confrontación en San Lázaro
El intercambio de palabras entre ambas mujeres fue directo y visible. “¿Por qué no solicita licencia?”, cuestionó la diputada suplente de Acción Nacional, María Elena Pérez-Jaén. La diputada morenista, Hilda Brown Figueredo, respondió de inmediato: “¿Por qué voy a solicitar licencia?”. La panista explicó que la licencia le permitiría “aclarar” las “acusaciones” en su contra, sin que se generaran dudas sobre su ejercicio. No obstante, Brown Figueredo, quien sonrió ante una equivocación verbal de su oponente, replicó que “el que nada debe” no tiene por qué pedir licencia y acto seguido intentó retirarse.
Acusación de acoso y defensa
Ante la insistencia de la panista, Hilda Brown Figueredo detuvo su paso y le indicó: “Señora, yo fui atenta con usted, no me acose”. La legisladora del grupo mayoritario en San Lázaro continuó caminando a paso acelerado hacia los elevadores, mientras su colega panista insistía en que pidiera licencia. La excomisionada del IFAI, María Elena Pérez-Jaén, acudió a la Cámara Baja a ratificar una solicitud de juicio político contra el coordinador parlamentario de Morena en el Senado, Adán Augusto López, por delitos como Tráfico de Influencia, Cohecho y Encubrimiento, debido a su presunta relación con un líder criminal conocido como “La Barredora”, lo que aumentó la tensión política en el recinto.
Tranquilidad y enfoque en el trabajo
Mientras ingresaba a uno de los elevadores rumbo a sus oficinas, Hilda Brown Figueredo mantuvo su defensa. Ella indicó que se encuentra tranquila, que sigue trabajando y que continuará con sus labores legislativas. Sin embargo, evitó responder a las preguntas sobre si la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) le había congelado sus cuentas bancarias o si ya había sido notificada, información que había trascendido luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo solicitara. Finalmente, la diputada concluyó su intervención sugiriendo que se hablara del trabajo que ha realizado y de la confianza que el pueblo le ha otorgado. La confrontación subraya la polarización y las crecientes acusaciones de nexos criminales en la esfera política nacional.









