Una fundación asegura que existe trabajo para mexicanos deportados. El sector hotelero de Quintana Roo brinda una oportunidad.
Por Agenda QR. Cancún, Quintana Roo. Un número notable de mexicanos deportados de Estados Unidos está llegando a Quintana Roo. Estos connacionales arriban al estado con la esperanza de encontrar un empleo. No obstante, muchos llegan sin dinero y carecen de documentos de identidad. Esto complica su reubicación. Marylín Torres Leal, presidenta de la fundación CISVAC, ha confirmado esta situación. Por consiguiente, la fundación ha ampliado sus servicios. El número de extranjeros que atienden sigue sin cambio. Sin embargo, ahora han incorporado a estos mexicanos en su lista de asistencia.
El refugio laboral en el Caribe
La mayoría de los repatriados se internan a la entidad a veces “solo con lo puesto”. “Los dejan en los estados del norte, pero muchos se trasladan hacia Quintana Roo”, explicó la activista. Buscan aquí una nueva oportunidad. Saben que el sector de la hotelería ofrece un importante trabajo para mexicanos deportados. Como ya se les negó el “sueño americano”, buscan el “sueño mexicano”. Este sueño, según la activista, se cumple en la región del Caribe. Además, gracias a su dominio del inglés, estos paisanos logran encontrar cabida en la industria turística con relativa facilidad.
Obstáculos en la integración
La fundación de atención al migrante CISVAC fue creada para asistir a personas de diversas nacionalidades. Actualmente también apoya a estos compatriotas. “No importa que sean mexicanos, son migrantes internos y se les ayuda igual”, comentó Torres Leal. Se les brinda ayuda inicial. Les otorgan despensas y ropa. Asimismo, los asisten con asesoría para la obtención de documentos. Muchos de ellos vivieron en Estados Unidos por 20 años o más tiempo. Por lo tanto, carecen de documentos oficiales. La falta de estos papeles impide que puedan conseguir un empleo formal. La fundación les ayuda a tramitar su RFC, un proceso que suele ser lento.
La crisis migratoria oculta
Aquellos que acuden a la fundación dicen que se les prometió un programa federal de ayuda. Sin embargo, aseguran no haber recibido ningún apoyo gubernamental hasta el momento. CISVAC atiende a un promedio de 20 a 35 personas al día. En su mayoría son cubanos, guatemaltecos, colombianos y venezolanos, además de los mexicanos. En un estado de millón y medio de personas, ya tenemos cerca de 400 mil migrantes, indicó Torres Leal. La falta de una Casa Migrante en Cancún complica la atención a esta población.









