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CIUDAD DE MÉXICO.- En el primer semestre del año, Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó pérdidas millonarias por el persistente robo de combustible. Las cifras oficiales revelan una situación alarmante: un total de 13 mil 122 millones de pesos, un monto que representa un incremento del 37% en comparación con los 9 mil 581 millones de pesos reportados durante el mismo periodo del año anterior. Esta escalada en las pérdidas subraya la magnitud del desafío que el “huachicoleo” presenta para la economía nacional y para la seguridad de la infraestructura petrolera. De hecho, solo en el segundo trimestre, las pérdidas por el robo de combustible ascendieron a 7 mil 650 millones de pesos, un 55.4% más que en el mismo trimestre del año previo.
Acciones del gobierno para combatir el robo
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado medidas firmes para enfrentar este problema. Una de las estrategias clave que busca implementar es un sistema de trazabilidad obligatorio. Esta iniciativa permitiría identificar de manera precisa cada litro de gasolina, desde su origen hasta su destino final, lo que dificultaría enormemente la operación de las bandas criminales dedicadas a este ilícito. Por consiguiente, esta medida pretende no solo reducir las pérdidas económicas, sino también desmantelar la red de distribución ilegal que alimenta este mercado negro.
Inversión de Pemex en seguridad y modernización
Paralelamente a los esfuerzos del gobierno, Pemex también invierte en la modernización de su red de ductos. La empresa ha reconocido que una infraestructura obsoleta facilita las perforaciones ilegales y las fugas, incrementando el riesgo de incidentes. Para abordar esta situación, Pemex destinó más de mil 500 millones de pesos a la rehabilitación de su infraestructura en 2024. Este año, la inversión superará los 2 mil millones de pesos, una clara señal de que la empresa prioriza la seguridad y la modernización para proteger sus activos y mitigar las pérdidas.
Desarticulación de bandas criminales
Un logro significativo en la lucha contra el “huachicoleo” fue la desarticulación de una de las principales bandas criminales. El gabinete de seguridad federal anunció este éxito el 29 de junio, detallando que esta organización operaba en el centro del país, afectando a la Ciudad de México, Querétaro, Estado de México e Hidalgo. Estos criminales perforaban ductos para extraer y almacenar ilegalmente tanto gas LP como gasolina, que luego distribuían a gasolineras cómplices. La acción coordinada de las autoridades es un paso crucial para desmantelar la cadena de valor de este negocio ilícito.
Impacto financiero más amplio
El impacto del robo de combustible en Pemex va más allá de las pérdidas directas. El reporte de resultados de la empresa también evidencia un aumento en el costo por el deterioro de pozos, ductos, propiedades, plantas y equipo. En los primeros seis meses de este año, este deterioro ha costado a Pemex 40 mil 194 millones de pesos, una cifra que duplica los 17 mil 549 millones reportados en el mismo periodo de 2023. Este incremento demuestra que el “huachicoleo” no solo reduce los ingresos, sino que también genera daños colaterales significativos en la infraestructura de la paraestatal.
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