Agenda QR: Ciudad de México, México.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha logrado una prórroga de 90 días en la tensa relación comercial con Estados Unidos. Este acuerdo, alcanzado en una llamada telefónica con Donald Trump, evita el incremento de aranceles a productos mexicanos. Sin embargo, a cambio, México se comprometió a “eliminar de inmediato sus numerosas barreras comerciales no arancelarias”. Este pacto diplomático, que busca un acuerdo de largo plazo, pone a prueba la diplomacia mexicana.
En sus redes sociales, Sheinbaum calificó la llamada de “muy fructífera”. “Evitamos el aumento de aranceles anunciado para mañana y logramos 90 días para construir un acuerdo de largo plazo a partir del diálogo”, afirmó.
¿Qué implica la eliminación de barreras no arancelarias?
Las declaraciones de Trump generaron dudas sobre este compromiso. Por ello, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aclaró el concepto. Las barreras no arancelarias son todas aquellas regulaciones, condiciones técnicas y normas administrativas que obstaculizan el comercio internacional sin ser impuestos directos. Puso como ejemplo la propiedad intelectual. Si se extiende el periodo de exclusividad de una patente médica, impide su producción genérica y afecta al sistema de salud. También se incluyen reglas de etiquetado, normativas sanitarias y de seguridad, cuotas de importación, procedimientos burocráticos complejos y requisitos de contenido nacional.
La diplomacia mexicana deberá trabajar con cautela en este tema. Ebrard añadió que estas barreras no se eliminan con un solo decreto. Requieren un “diálogo técnico y político”. Este será el enfoque de los próximos 90 días.
Aranceles vigentes y la renegociación del T-MEC
Durante la prórroga, México mantendrá el esquema arancelario actual. Esto incluye un 25% de arancel sobre productos relacionados con el fentanilo, un 25% a automóviles y un 50% a acero, aluminio y cobre. Ambos países continuarán dialogando para llegar a un acuerdo integral. Esto definirá el marco comercial bilateral rumbo a la revisión del T-MEC en enero de 2026.
En la conversación entre Sheinbaum y Trump participaron altos funcionarios. Por el lado mexicano estuvieron el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente; el secretario de Economía, Marcelo Ebrard; y Roberto Velasco, jefe de la Unidad para América del Norte. Este despliegue de altos cargos subraya la importancia del tema para la diplomacia mexicana.
Desafíos y la diplomacia mexicana ante la migración y el narcotráfico
El acuerdo también mantiene compromisos de cooperación en temas fronterizos. Estos incluyen el combate al narcotráfico y la migración irregular. Trump, por su parte, calificó la llamada como “muy fructífera”. Aseguró que ambas administraciones “se conocen y entienden cada vez mejor”.
La negociación de un acuerdo de largo plazo será compleja. La diplomacia mexicana tendrá que equilibrar la defensa de los intereses nacionales con la presión de Washington. Especialmente en un contexto donde Trump busca endurecer su política comercial y migratoria. La respuesta del gobierno mexicano a estas exigencias definirá el futuro de la relación bilateral y el marco del T-MEC.









