Agenda QR: Cancún, Quintana Roo.– Los pequeños negocios de México enfrentan una crisis sin precedentes, donde la extorsión y la inseguridad se han vuelto una amenaza constante. Uno de cada cuatro pequeños comercios del país (25%) reporta que su principal problema para operar adecuadamente es la inseguridad, según una encuesta. Además, la mitad de ellos (5 de cada 10) ha sido víctima de extorsión, lo que ha obligado al 19% (2 de cada 10) a reducir horarios o incluso cerrar sus puertas. Esta situación alarmante subraya la profunda crisis del pequeño comercio.
En una entrevista exclusiva para Agenda QR con el periodista Miguel Aquino, Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), compartió los resultados de su encuesta número 25. “La panadería, el horno de la panadería no está para bollos, la situación está complicada”, afirmó Rivera, reflejando el sentir de los comerciantes.
Impacto de la extorsión en proveedores y operaciones
Uno de cada tres pequeños comerciantes (33%) considera que la inseguridad ha aumentado en su entorno en los últimos meses, evidenciando una tendencia ascendente. Además, la extorsión no solo afecta directamente a los dueños. Cinco de cada diez comerciantes (50%) reportan que sus proveedores, quienes les llevan las mercancías al punto de venta, también han sufrido violencia y extorsiones. Esto interrumpe la cadena de suministro y eleva los costos operativos.
El 19% de los pequeños comercios, es decir, dos de cada diez, se han visto forzados a achicar sus horarios de atención al público. Muchos atienden a sus clientes a través de rejas. Algunos incluso han tenido que cambiar de giro o de domicilio. En los casos más extremos, se han visto obligados a cerrar su negocio. Simplemente, no les resulta rentable pagar la extorsión o el “derecho de piso” exigido por los criminales. Esta presión constante agrava la crisis del pequeño comercio.
Reconocimiento oficial y el origen de un problema histórico
Cuauhtémoc Rivera conectó la situación con declaraciones de alto nivel. Recordó que el secretario de Marina, la figura de mayor respeto entre las fuerzas armadas, ha dicho públicamente que la inseguridad es el principal problema de México. “Estamos metidos en un problema”, afirmó Rivera, subrayando la magnitud del desafío que enfrenta el país. Este problema, según el líder de ANPEC, se ha negado a reconocer por administraciones pasadas, y ha ido “subiendo de tono” durante 40 años, afectando el desarrollo económico y costando muchas vidas, lo que profundiza la crisis del pequeño comercio.
La crisis del pequeño comercio se evidenció recientemente en Veracruz. El caso de la maestra jubilada y taxista Irma Hernández, quien fue extorsionada, secuestrada y asesinada, es un ejemplo trágico. El debate sobre si murió por un paro cardíaco o una bala es secundario. “Haya sido como haya sido”, la maestra murió “producto de ese acto de violencia”, sentenció Rivera, criticando a quienes buscan relativizar la tragedia. Lamentó que la gobernadora de Veracruz calificara de “miserables” a los medios que consignaban la noticia, en lugar de a los extorsionadores.
Falta de confianza y la necesidad de una campaña de concienciación
El contexto de impunidad es un grave obstáculo para la denuncia. Los comerciantes no denuncian por miedo a represalias. “La gente no denuncia por miedo a que le salga peor el asunto”, explicó Rivera. La presencia de autoridades involucradas en la extorsión agrava la desconfianza.
Rivera enfatizó que no basta con cambiar leyes o declarar la extorsión como delito grave. Se necesita una campaña profunda y amplia de concienciación. Esta debe involucrar a medios de comunicación, prensa impresa, redes sociales, cines y al propio gobierno. “Si no, no vamos a poder detener este flagelo que nos está haciendo tanto daño”, advirtió. El control del territorio nacional es crucial. Si no se recupera, las voces extranjeras que critican a México tendrán razón, afectando la inversión y la imagen del país. La crisis del pequeño comercio demanda una acción colectiva para la paz y el trabajo digno.









