Agenda QR: Cancún, Quintana Roo.– Una preocupante paradoja afecta a Quintana Roo. Cada habitante de Cancún desperdicia hasta 80 kilogramos de comida anualmente. Esta cifra convierte a la ciudad en la segunda con mayor desperdicio de alimentos en México, según un estudio del Banco de Alimentos. Este despilfarro contrasta con una realidad social crítica: el 15% de la población estatal, equivalente a 493 mil 618 personas, carece de acceso a una alimentación nutritiva y de calidad. La situación subraya la grave problemática del desperdicio de alimentos en Cancún.
El análisis realizado por el Banco de Alimentos abarcó seis ciudades de México. Refiere que cada persona en este destino turístico desecha diariamente 26 kilogramos de comida. Guadalajara, Jalisco, encabeza la lista con el mayor desperdicio, con 28 kilogramos per cápita al día. Monterrey, Nuevo León, ocupa el último puesto, con 16 kilogramos.
Desperdicio vs. inseguridad alimentaria en Benito Juárez
Miguel Gutiérrez, director del Banco de Alimentos Cáritas Cancún, señaló la incongruencia. El desperdicio de alimentos en Cancún contrasta fuertemente con las cifras de la Secretaría del Bienestar en Quintana Roo. En el municipio de Benito Juárez, esta problemática es aún más pronunciada. Un total de 228 mil 538 personas enfrentan inseguridad alimentaria. Por consiguiente, urgen medidas para optimizar el uso de los alimentos disponibles.
La situación resalta una disfunción en la cadena de suministro y consumo. Aunque Cancún es un destino de prosperidad turística, una parte significativa de su población no tiene garantizado el derecho a una alimentación adecuada. El desperdicio de alimentos en Cancún se convierte en un símbolo de la desigualdad social.
Búsqueda de alianzas y el rol de los hoteles
El Banco de Alimentos Cancún busca activamente aliados. Prioriza el sector hotelero. El objetivo es canalizar los excedentes de comida de estos establecimientos hacia los más necesitados. Esta iniciativa busca reducir el desperdicio de alimentos en Cancún. Al mismo tiempo, pretende mitigar la inseguridad alimentaria.
En 2024, el Banco de Alimentos Cáritas Cancún apoyó a más de 22 mil personas en la ciudad. Esto demuestra el impacto positivo de la redistribución de alimentos. La colaboración con el sector hotelero es clave. Sus excedentes pueden representar una fuente importante de nutrición para miles de personas vulnerables.
Conciencia y responsabilidad en el consumo
La magnitud del desperdicio de alimentos en Cancún no es solo un problema logístico. También es un llamado a la conciencia ciudadana. Es fundamental promover un consumo más responsable en los hogares y establecimientos. Reducir el desperdicio desde el origen puede tener un impacto significativo en la seguridad alimentaria local.
Las autoridades municipales y estatales, junto con organizaciones de la sociedad civil y el sector privado, deben trabajar coordinadamente. Es crucial implementar estrategias que minimicen el desperdicio de alimentos en Cancún. Además, deben asegurar que los alimentos aptos para el consumo lleguen a quienes más los necesitan. La sostenibilidad alimentaria es un pilar para el bienestar social de Quintana Roo.









