Agenda QR: Cancún, Quintana Roo.– Los deportados que llegan a Quintana Roo enfrentan un panorama desolador: carecen de apoyo gubernamental, no encuentran refugios temporales y sufren graves dificultades para acceder a empleo y vivienda. Esta situación, que afecta tanto a conacionales como a extranjeros, contrasta con la naturaleza multicultural del estado, que alberga a más de 160 nacionalidades. Así lo denunció la Dra. Marilyn Torres Leal, Fundadora y Presidenta de la Fundación CISVAC, en una entrevista exclusiva para Agenda QR con el periodista Javier Vite. Esta falta de infraestructura agudiza la crisis migratoria en Quintana Roo.
La Dra. Torres Leal explicó que la deportación desde Estados Unidos afecta a personas de todas las nacionalidades, incluyendo a los propios mexicanos. Aquellos que no tienen un estatus migratorio legal en EE. UU. son deportados abruptamente. Dejan atrás sus vidas sin previo aviso. Muchos de ellos eligen Quintana Roo como puerta de entrada a México, creyendo encontrar oportunidades laborales debido a su experiencia previa en Estados Unidos y su dominio del inglés, lo que exacerba la crisis migratoria en Quintana Roo.
Desamparo al llegar y el “síndrome de Ulises”
El choque emocional para los deportados es inmenso. Llegan a un lugar que, aunque sea su propia tierra, sienten ajeno tras años de ausencia. Se encuentran sin nada. Este “síndrome de Ulises”, que afecta a la mayoría, se manifiesta con un profundo impacto psicológico. Además, enfrentan la carestía en las rentas. Tratan de buscar refugio temporal, pero las condiciones en Quintana Roo y gran parte del país son inadecuadas. No hay lugares donde puedan dormir, lo que es crítico para la crisis migratoria en Quintana Roo.
La Fundación CISVAC atiende a migrantes internos y externos en todo el país. Sin embargo, la Dra. Torres Leal lamenta la falta de un refugio temporal oficial en Quintana Roo. Solo existe un lugar limitado en Puerto Aventuras. La Fundación CISVAC asume la asesoría migratoria y conecta a conacionales con oportunidades laborales. Han logrado conectar a 98 conacionales mexicanos con puestos de trabajo en el estado. También han atendido más de 720 llamadas y ofrecido apoyo a 230 migrantes. No obstante, la burocracia y la falta de empatía en instituciones gubernamentales complican el acceso a apoyo oficial.
Retos para la regularización y la reinserción laboral
La ausencia de documentos y papeles para los deportados dificulta hasta los trámites básicos. Obtener una CURP o INE tarda días. Mientras tanto, necesitan dinero para copias o llamadas. El extranjero deportado debe solicitar refugio. A veces dependen de otros paisanos de su nacionalidad para apoyo. Las rentas son altísimas. La crisis migratoria en Quintana Roo se hace evidente.
La Dra. Torres Leal criticó la falta de apoyo de la gestión social del Ayuntamiento, que no canaliza a la fundación. Lamenta la falta de conciencia de que ver gente durmiendo en la calle afecta la imagen turística del estado. La Fundación CISVAC ofrece asesoría, conecta con bolsas de trabajo y ayuda a actualizar currículos. La cercanía y la empatía son vitales para estas personas en desesperación.
Un llamado a la humanidad y la responsabilidad compartida
La activista hizo un llamado a la sociedad. Deben recordar que los deportados son seres humanos. No se les debe juzgar por su situación. Necesitan apoyo moral y una “mano amiga”. Recordó que el trabajo de organizaciones como la suya es vital. Sin embargo, no pueden hacerlo solos. Es crucial que las autoridades asuman su responsabilidad. Deben ofrecer apoyo digno a los conacionales y extranjeros que llegan al estado.
Marilyn Torres Leal compartió datos de la labor de CISVAC. Han ayudado a 98 conacionales a encontrar empleo en Quintana Roo. Han atendido 720 llamadas y brindado apoyo a 230 migrantes. Estas cifras demuestran el esfuerzo de la sociedad civil. Sin embargo, resaltan la necesidad de una respuesta gubernamental robusta frente a la crisis migratoria en Quintana Roo.









