Agenda QR: Ciudad de México, México.– La tasa por remesas se ha convertido en un punto de fricción crítico entre México y Estados Unidos. Financiera para el Bienestar (FINABIEN), una institución financiera del gobierno mexicano, ha confirmado un cobro de 2.99 dólares por cada envío de remesas desde Estados Unidos. Esto ocurre mientras la Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó una legislación para imponer un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas por no ciudadanos. Según estimaciones, esta medida podría generar 2,275 millones de dólares anuales para el gobierno estadounidense.
El 23 de julio de 2025, FINABIEN publicó un post en X (anteriormente Twitter) promocionando una tarifa reducida de 2.99 dólares para enviar remesas usando su tarjeta FINABIEN. Previamente, la tarifa era de 3.99 dólares. Este movimiento, que busca la inclusión financiera, indirectamente valida la existencia de un cobro por operación.
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— Financiera para el Bienestar México (@FinabienMex) July 23, 2025
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El contexto del impuesto y la oposición mexicana
La propuesta de un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas por no ciudadanos es parte de un paquete legislativo más amplio en Estados Unidos. Esta iniciativa ha desatado una fuerte controversia. El gobierno mexicano, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha calificado la medida de “inaceptable”. Argumentan que los migrantes mexicanos ya pagan impuestos en Estados Unidos. Además, el impuesto afectaría directamente a las familias receptoras en México, quienes dependen de estas divisas para sus necesidades básicas.
El Senado y la Cámara de Diputados mexicanas han solicitado un diálogo con legisladores estadounidenses. Buscan destacar el impacto económico de esta tasa por remesas. Las remesas representan aproximadamente el 4.5% del Producto Interno Bruto (PIB) de México.
Datos de remesas y cálculo de ganancias potenciales
Para calcular las posibles ganancias del gobierno de EE. UU., se analizaron datos recientes de remesas. Según BBVA Research, en 2024, México recibió 64,745 millones de dólares en remesas. De esta cifra, el 96.6%, es decir, 62,529 millones de dólares, provino de Estados Unidos. Se registraron 13.7 millones de transacciones, con un promedio de 393 dólares por transacción.
El impuesto del 3.5% se aplicaría solo a las remesas enviadas por no ciudadanos. Esto incluye a titulares de green card y migrantes indocumentados. Se estima que la población mexicana en EE. UU. en 2022 era de 10.6 millones. Aproximadamente 5.5 millones son naturalizados (exentos del impuesto), 2.5 millones son titulares de green card y 4 millones son indocumentados, según el Migration Policy Institute y Pew Research Center. Esto suma 6.5 millones de no ciudadanos, el 61.3% de la población mexicana en EE. UU. Asumiendo una distribución proporcional, 38,318 millones de dólares serían enviados por no ciudadanos. Aplicando el 3.5%, las ganancias potenciales serían de 1,341 millones de dólares. Sin embargo, reportes como el de El País sugiere que, con un 5%, las ganancias serían 3,250 millones, lo que ajustado al 3.5% da 2,275 millones de dólares. Esta estimación se considera razonable.
Impacto económico y diplomático de la tasa por remesas
La propuesta de impuesto ha generado tensiones diplomáticas. El gobierno mexicano defiende a sus migrantes. Reuters señaló que en abril de 2025, las remesas cayeron un 12.1% anual. Esto se atribuye a políticas migratorias más estrictas en EE. UU. y la incertidumbre sobre el impuesto. Esta sensibilidad subraya posibles efectos en la economía mexicana. Las remesas son vitales para familias, usadas para alimentos, vivienda y educación.
La promoción de FINABIEN con una tarifa específica puede interpretarse como una estrategia. Busca mitigar el impacto del posible impuesto. Sin embargo, la controversia por la tasa por remesas persiste. Esto tiene implicaciones significativas para las relaciones bilaterales y la economía mexicana.









