Agenda QR: Ciudad de México, México.– La Clave Única de Registro de Población (CURP) biométrica se convertirá en un documento obligatorio para todos los mexicanos. Este nuevo sistema de identificación digital incorporará huellas dactilares y fotografías. Sin embargo, su implementación enfrenta “muchísimos retos” de seguridad y logística, además de una marcada desconfianza ciudadana, según expertos. Así lo advirtió el Lic. Juan Ortiz, Director de Lupa Legislativa MX, en una entrevista exclusiva para Agenda QR con el periodista Miguel Aquino. El especialista señaló que esta vasta base de datos podría convertirse en un “botín” para ciberdelincuentes.
La reforma a la Ley General de Población establece la obligatoriedad de esta nueva CURP. Dispone que dependencias públicas y empresas que realicen trámites o presten servicios deberán exigirla. El dictamen ya fue aprobado y turnado al Ejecutivo Federal para su promulgación en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Se estima un periodo transitorio de 90 días para que las dependencias comiencen a exigirla, lo que desafía la implementación de esta identificación digital.
Desafíos logísticos y la seguridad de los datos sensibles
La implementación de la identificación digital de la CURP biométrica presenta múltiples problemas. No se especifica cómo será el proceso para que los ciudadanos entreguen su información biométrica adicional. Tampoco se ha definido si el documento se entregará como un archivo PDF o como una credencial física. Además, surge la incógnita sobre la tecnología que necesitarán comercios y dependencias para recibir y registrar esta nueva CURP, la cual se conectará con el Registro Nacional de Identidad.
La Secretaría de Gobernación (SEGOB) enfrentará el reto de captar los datos biométricos de todos los ciudadanos. Esto requiere un programa estructurado y un periodo de transición para toda la población. Las dependencias gubernamentales, incluyendo el SAT, tendrán que adaptar sus servidores y tecnología para consultar esta información ágilmente. El mayor riesgo radica en la seguridad. Si esta información sensible es hackeada (huellas dactilares, datos personales), no podrá cambiarse. Esto podría facilitar fraudes, estafas y suplantación de identidad a los criminales, lo que convierte a la identificación digital en un “botín” potencial.
Desconfianza ciudadana y propósito real del proyecto
La desconfianza ciudadana representa un obstáculo importante para la implementación de esta identificación digital. Muchos ciudadanos pueden resistirse a entregar sus datos. La falta de confianza en la protección de la información sensible es palpable. Además, existe la suspicacia sobre el propósito real del proyecto. Aunque oficialmente busca fortalecer la búsqueda de personas desaparecidas, críticos cuestionan su eficacia. Argumentan que a las víctimas de desaparición forzada a menudo se les quita toda identificación y comunicación.
El Lic. Juan Ortiz también criticó la falta de planificación. No hay financiamiento ni tecnología clara para la captura masiva de datos. La ambición de la meta choca con la realidad logística y económica. La identificación digital es una tendencia global. Sin embargo, en México, la situación de seguridad y la percepción de control gubernamental generan preocupación. Los expertos recuerdan que los datos sensibles son tan valiosos como el “oro o el petróleo”.









