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Jornada de 40 horas: empresarios alertan cierres masivos y más informalidad

Dr. Rafael Ortega Ramírez, vocero de Canaco Cancún, explicando los desafíos de la jornada de 40 horas.

Agenda QR

La propuesta de jornada de 40 horas laborales genera una profunda preocupación en el sector empresarial mexicano. Especialistas advierten sobre el riesgo de cierres de negocios y un aumento de la informalidad. Así lo expuso el Dr. Rafael Ortega Ramírez, vocero de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servitur) Cancún, en una entrevista exclusiva para Agenda QR con el periodista Miguel Aquino.

El Dr. Ortega Ramírez enfatizó que el 98% de las empresas en México son micro y pequeñas. Muchas de ellas, de carácter familiar, no emplean a más de 10 personas. Por consiguiente, cualquier incremento en costos, ya sea por salarios, seguridad social o impuestos, las afecta directamente. No tienen la capacidad financiera para solventar estos aumentos. Esto es crucial para entender el impacto de la jornada de 40 horas.

El dilema del trabajador y los costos operativos

La perspectiva empresarial reconoce que los incrementos salariales y las mejoras laborales son justas. Sin embargo, el Dr. Ortega Ramírez subraya la necesidad de un equilibrio. La imposición de la jornada de 40 horas parece cargar el peso solo a los negocios formales. Los informales, por el contrario, quedan fuera de estas regulaciones.

Además, el vocero de Canaco Cancún señaló una paradoja. Encuestas nacionales de la Confederación de Cámaras de Comercio revelan que siete de cada diez trabajadores prefieren ganar más dinero a trabajar menos horas. Esta preferencia choca con la reducción de la jornada laboral. Los negocios necesitan permanecer abiertos para generar ingresos. Reducir horarios o contratar más personal implica un costo extra, afectando la viabilidad. Esto impactará las ganancias de los trabajadores que dependen de comisiones o propinas.

Riesgos para el empleo y los precios al consumidor

La implementación de la jornada de 40 horas pone en riesgo muchos negocios. Más grave aún, amenaza la existencia de numerosos empleos actuales. El Dr. Ortega Ramírez aclaró que esta postura no es por rehusarse a pagar más. Por el contrario, busca evitar que los negocios pequeños cierren o se vean forzados a la informalidad para sobrevivir. Muchos empresarios han luchado años para construir su patrimonio.

El vocero de Canaco Cancún advirtió sobre un efecto colateral ineludible. El aumento de los costos laborales se reflejará en los precios de los productos. La mano de obra es un costo de producción. Si es más cara por trabajar menos horas y pagar más, o por subir salarios y contribuciones, el precio final subirá. “No somos hermanas de la caridad”, afirmó el Dr. Ortega Ramírez. Los negocios necesitan generar utilidad para sobrevivir y mantener los empleos. Este aumento de precios afectará directamente al consumidor.

Desafíos y propuestas no escuchadas

Representantes empresariales han expuesto estas preocupaciones en foros nacionales, incluyendo eventos en Cancún. Han propuesto soluciones, como la exención de impuestos por las horas pagadas y no trabajadas. Sin embargo, la decisión final recae en los legisladores. El Dr. Ortega Ramírez resaltó una estadística: existen 23 millones de trabajadores formales y 5.2 millones de comercios. Cuestionó a quién se busca beneficiar con estas medidas. La falta de atención a la informalidad y la “caza en el zoológico” a los formales persiste.

La preocupación es palpable. La jornada de 40 horas podría debilitar la economía. Podría llevar al cierre de negocios y al aumento del desempleo. Esto incrementaría la inflación, ya que los costos se trasladarían al consumidor.

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