Cancún, Quintana Roo.— La reciente elección judicial en México ha generado un intenso debate sobre su legitimidad y consecuencias. En una entrevista exclusiva de Agenda QR con el periodista Miguel Aquino, el Mtro. Francisco Burgoa, abogado constitucionalista y catedrático de la UNAM, analizó la situación. Calificó la jornada como la “culminación de una reforma judicial” impulsada por venganza presidencial. Advirtió sobre los riesgos para la justicia. La reforma judicial y el voto popular es cuestionable.
Participación ciudadana bajo el escrutinio
La elección de jueces, magistrados y ministros por voto popular, impulsada por el presidente López Obrador, carece de un diagnóstico previo. Se estima que la participación ciudadana fue de solo el 13%. Al restar los votos nulos, el porcentaje de voto válido podría ser de un solo dígito. Esto sugiere una falta de interés o desconfianza. Además, la coincidencia de nombres punteros con “acordeones” distribuidos, insinúa manipulación. Esto, según Burgoa, no es coincidencia ni democracia. La reforma judicial y el voto masivo no ocurrió.
Precedentes y crítica a la reforma
El alto porcentaje de votos nulos (22.5% de actas al 59% del PREP) es histórico. Supera a la consulta popular (8%) y la revocación de mandato (17-18%). Burgoa calificó esta reforma como una “destrucción del poder judicial”. Afecta a la mitad de jueces y magistrados, y a toda la Suprema Corte. La elección popular no garantiza perfiles honestos. La popularidad no sustituye el mérito. El jurista argumenta que ningún político electo estaría exento de escándalos si el voto fuera infalible.
La procuración de justicia y la concentración de poder
La reforma judicial es incompleta. Para una justicia efectiva, la reforma debió ser integral. Debió incluir fiscalías, ministerios públicos y cuerpos de seguridad. Sustituir el mérito por el “aplauso y la popularidad” es un riesgo. Actualmente, un solo grupo político podría controlar los tres poderes de la Unión. Esto, según Burgoa, destruye la democracia. Ya se han eliminado órganos autónomos como el INAI. La concentración de poder amenaza las libertades. Un partido único en el siglo XXI sería un retroceso.
Advertencias sobre la democracia y el futuro
Burgoa comparó la situación con Venezuela y Cuba. En esos países, las elecciones existen. Sin embargo, carecen de libertades. No solo por votar hay democracia. La democracia exige división de poderes y respeto al estado de derecho. La ciudadanía debe seguir señalando las anomalías. No debemos normalizar lo que ocurre. La impugnación de los resultados electorales es un camino viable, afirmó el Mtro. Burgoa. La reforma judicial y el voto manipulado podría tener consecuencias.









